La conquista del castillo de Mira


En 1219, el arzobispo de Toledo, Don Rodrigo Jiménez de Rada, predicó una gran cruzada. Consiguió juntar, según las crónicas, a más de 200.000 caballeros y peones, cifra que muchos ven extremadamente exagerada, siendo quizás más realista un ejército de 1000 a 5000 efectivos.

El ejército cruzado entró en tierra de moros desde Aragón, posiblemente desde Albarracín, e inició con éxito la conquista de los castillos de Sierra, Serrezuela y Mira el 21 de Septiembre de 1219, día de San Mateo el Evangelista. Ocho días después, el 29 de septiembre, día de San Miguel, se inició el asedio de la fortaleza de Requena con grandes máquinas de guerra, del tipo almajeneques, algarradas y libras. Se luchó con decisión y se derribaron varias torres y acitaras, sin embargo después de varios días de asedio y de sufrir un gran número de bajas, el cerco a Requena se abandonó el 11 de noviembre, día de San Martín.

Dos años después, en 1221, el mismo Arzobispo toledano hace entrega del castillo de Mira a su primo, el noble aragonés Gil Garcés de Azagra, convirtiéndose así en el primer señor de Mira tras la etapa musulmana.

Desde su conquista, el castillo de Mira quedaría situado en un peligroso territorio de frontera, donde las razzias serían frecuentes y la situación recomendaría reforzar su estructura y restaurar antiguas defensas en la zona, como el castillo de Aliaguilla. Las condiciones mejorarían en 1225, cuando Zayd Abu Zeit, el último walí almohade de Valencia, le reconoce vasallaje a Fernando III de Castilla, sin embargo la estabilidad plena de la zona no llegaría hasta 1238, cuando por fin se conquista la fortaleza de Requena.

Orígenes
La creación del castillo de Mira pudo darse con la descomposición del califato de Córdoba y el surgimiento de los reinos de Taifas, donde parte del territorio de la serranía baja conquense quedó enmarcado en una estratégica demarcación fronteriza, e hizo necesaria la edificación y la reconstrucción de un gran número de puntos defensivos. Teniendo en cuenta su ubicación y el registro de yacimientos prerromanos en la comarca, el castillo perfectamente pudo haberse construido sobre la base de una antigua fortificación ibérica o celtíbera.

¿Cómo debió ser el castillo de Mira?
No se tiene detalles del mismo, pero si tenemos en cuenta las características de otros castillos musulmanes de la península ibérica, el castillo debió ser sencillo, de forma cuadrada o adaptándose al terreno, con torres de planta rectangular y sin torre del homenaje. El solo hecho de su conquista nos confirmaría una cierta importancia, que quizás no sería tanto por el tamaño que pudiera tener, sino más bien por su valor estratégico para el control de las vías de acceso, en concreto el corredor bidireccional entre el altiplano de Utiel-Requena y la Serranía de Cuenca. Durante los siguientes dos siglos, aunque agregado a las Tierras de Requena, mantendría una relativa importancia. Un hecho revelador es la mención de Mira en uno de los primeros mapas basados en la Geographica de Ptolomeo, con información del siglo XV.


Su decadencia
En 1537 Mira se segrega de Requena y varias edificaciones como el ayuntamiento y la iglesia de la Asunción se construyen en ese momento. Es de suponer que ante la gran demanda de material constructivo, se iniciase de manera determinante el desmantelamiento del castillo.

En 1801, el ilustrado José Andrés Cornide de Folgueira y Saavedra, visitó Mira y dejó por escrito la última referencia evidente de la existencia del castillo. En su crónica menciona que el pueblo de Mira está situado en la falda de un cerro y dominado por un antiguo castillo ya arruinado.

Vista aéria actual del cerro

Actualmente en el cerro donde estaba el castillo solamente queda la boca de lo que se sospecha podría ser un gran aljibe. Según una leyenda popular, desde él se iniciaba un túnel que bajaba por el interior de la montaña hasta el río Mira. Este pozo es conocido en el pueblo con el nombre de Pozo Mortero.

¿Dónde se ubican los otros dos castillos conquistados, Sierra y Serrezuela?


La identificación del castillo de Sierra con el castillo de Santa Cruz de Moya prácticamente nunca se ha dudado, sin embargo la ubicación del castillo de Serrazuela, también conocido como Serreilla, siempre ha generado numerosos debates. Niceto Hinarejos Ruiz, natural de Alcalá de la Vega y gran conocedor de la historia de la serranía baja conquense, siempre ha defendido por situar el castillo de Serrezuela/Serreilla en Alcalá de la Vega. Sin embargo el estudioso Guillermo de León, lo localiza en un cerro próximo al Molino de Orchova, al este del municipio de Santa Cruz de Moya.


BIBLIOGRAFÍA
-    Anales Toledanos.
-    Buscando el Castillo de Serreilla. Niceto Hinarejos Ruiz.
-    Itinerario de Jaime II de Aragón (1291-1327).
-    Los viajes de José Cornide por España y Portugal de 1754 a 1801.
-    Una cruzada, un noble y un castillo en la frontera de Moya. Guillermo de León y Luís Mombiedro.

El sello concegil de Mira del siglo XIII

Sello concejil de 1252
 
El escudo actual, elaborado en el año de 1996, está basado en un antiguo sello concejil de Mira del año 1252. Este sello constituye desde luego un inestimable testimonio a la hora de crear el escudo de armas. Pero mayor interés estiba en que marca el límite meridional de la difusión de un tipo de sello concejil arraigado en Aragón a principios de XIII, bien diferenciado del que por entonces era común en los concejos castellano-leoneses. Son sellos de una sola cara y de módulo mediano, semejante a los que vemos en países ultrapirináicos. En Castilla y león eran habituales los bifaces de mayor módulo. El origen aragonés queda confirmado en el caso del sello de Mira, pues el documento donde se utiliza el sello es un convenio con el concejo de Teruel, que por cierto poseía en 1217 un sello análogo.


 BIBLIOGRAFÍA:

- Boletin de la Real Academia de la Historia. TOMO CXCIV. NUMERO II. AÑO 1997