La necrópolis de Los Villares de Mira



 Durante los trabajos para el tendido del ferrocarril entre Cuenca y Valencia, en el tramo que discurría por la zona limítrofe entre ambas provincias, se registraron algunos hallazgos arqueológicos de los que contamos con una información muy superficial pero suficiente para situarlos en un plano.

Entre estos hallazgos se encuentra la necrópolis (cementerio o lugar destinado a enterramientos) de Los Villares de Mira. Su descubrimiento casual tuvo lugar en 1932 en los trabajos de remoción de tierras que pusieron al descubierto lo que parece una necrópolis ibérica, cuya inspección fue encargada a Julio Larrañaga Mendia, uno de sus técnicos encargados del tendido de la vía, que redactó un minucioso informe fechado el 1 de Agosto de 1932.

El informe abunda en consideraciones generales y en detalles topográficos, aunque la información arqueológica es lógicamente poco precisa. El paraje en que se registraron los hallazgos se conocía como Los Villares, y estos consistieron en urnas fabricadas a torno y con decoración pintada, mezclados con las cuales aparecieron diversos objetos metálicos que no llegaron a describirse.

El informe nunca fue publicado y se ha conservado en la biblioteca de la Real Academia de la Historia.


BIBLIOGRAFÍA:
“Documentos inéditos sobre las necrópolis de Cañizares, Mira y Arguisuelas” de Juan Manuel Abascal Palazón. Artículo publicado en la obra “Primeras Jornadas de Arqueología Ibérica en Castilla-La Mancha, 1999”


La destilación de plantas aromáticas en Mira


La práctica de la recolección de plantas aromáticas para su utilización en prácticas medicinales o en aromas es realmente antigua. Ahora bien, su uso como materia prima en la obtención de aceites esenciales en España data de finales del siglo XIX. Las plantas más populares fueron: el espliego que se usaba para perfumar, el romero como medicinal, el hinojo dulce para la alimentación, y por ultimo la salvia, utilizada por sus propiedades medicinales.

En Cuenca, a pesar de su riqueza en esta materia, como cita Madoz en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico, se data su explotación hacia 1916 según un folleto publicado por el ministerio de fomento en el que se dice que empezó en Mira y Valera de Abajo, entre otras localizaciones con la destilación del espliego y la salvia.

Recogida del espliego
En Mira las campañas del espliego empezaban a mediados de Agosto para terminar a principios de Septiembre. La recolección de la plantas se realizaban en la dehesa Carnicera, en la vertiente del río Cabriel o en Los molares, donde se segaban con la zoqueta y la hoz, y al juntarlos, se formaban los fajos.

La destilación
El proceso de destilación se realizaba en una caldera situada cerca de “La Canal”, donde primero se pesaban los fajos; después se metían en la caldera y se pisaban; seguidamente se prendía fuego con los restos de espliego secos y se echaba agua dentro de la caldera; después, se ponía arcilla alrededor del borde, se ponía la tapa y se falcaba con unas cuñas de hierro en forma de grapa; cuando llegaba a la ebullición empezaba a salir la esencia en forma de vapor, ya que ésta tiene distinta densidad que el agua. La esencia pasaba por un serpentín de agua muy fría y caía a un caldero. Podía estar durante 2 o 3 horas expulsando esencia.


BIBLIOGRAFÍA:

"Destilación de plantas aromáticas en la provincia de Cuenca". de Maria Luz Vicente Legazpi. Articulo publicado en la obra "III Jornadas de Etnología de Castilla-La Mancha: Guadalajara, 1985"


La desamortización de Madoz

Retrato de Pascual Madoz

Durante el bienio progresista, el ministro de Hacienda Pascual Madoz realiza una nueva desamortización (1855) que fue ejecutada con mayor control que la de Mendizábal. El jueves 3 de mayo de 1855 se publicaba en La Gaceta de Madrid y el 31 la Instrucción para realizarla.

Se declaraban en venta todas las propiedades del Estado, del clero, de las Órdenes Militar, cofradías, obras pías, santuarios, del ex infante Don Carlos, de los propios y los comunes de los pueblos, de la beneficencia y de la instrucción pública, con las excepciones de las Escuelas Pías y los hospitalarios de San Juan de Dios, dedicados a la enseñanza y atención médica respectivamente puesto que reducían el gasto del Estado en estos ámbitos. Igualmente se permitía la desamortización de los censos pertenecientes a las mismas organizaciones.

Fue la que alcanzó un mayor volumen de ventas y tuvo una importancia superior a todas las anteriores, sin embargo los historiadores se han ocupado tradicionalmente mucho más de la de Mendizábal. Su importancia reside en su duración, el gran volumen de bienes movilizados y las grandes repercusiones que tuvo en la sociedad española.

En la población de Mira se declararon en venta cinco propiedades comunes y dos propiedades del clero. Los ganadores de las siete subastas públicas que se realizaron fueron los siguientes:

  • Díaz Zafrilla, Nicolás (Vecino de Algarra, labrador acomodado) Compra 1 heredad de 2,47 has. en Moya y una casa en Mira. Inversión 13.050 Reales de Vellón.
  • Alonso, Isidro (Vecino Mira, labrador acomodado) compra 1 horno de pan en Mira. Inversión 4000 Reales de Vellón.
  • Gómez, Mariano (Vecino de Mira) Compra 1 batán en Mira, Inversión 6000 Reales de Vellón.
  • Pardo, Pedro José (Vecino de Mira) Compra 2 molinos harineros en Mira. Inversión 124.960 Reales de Vellón.
  • Terrades, Ángel (Vecino de Mira, mediano labrador) Compra 2 heredades con 3,64 Has. en Mira. Inversión 47.470 Reales de Vellón.


BIBLIOGRAFÍA:
  1. La Desamortización de Madoz en la provincia de Cuenca (1855-1886). Felix González Marzo

Procesos del Santo Oficio


Gracias a la obra de Sebastián Cirac Estopañán “Registros de los documentos del Santo Oficio de Cuenca y Sigüenza”, podemos saber los vecinos de Mira que tuvieron procesos de delito con el Santo Oficio.


Delito 7450: Sánchez Ferrer, Manuel. Mira. 1769. Varios excesos. Suspenso.

Delito 7377: Vindel, Manuel. Mira. 1762. Proposiciones heréticas. Suspenso.

Delito 5939: Ferrer, Pedro. Licenciado, cura vicario y comisario del Santo Oficio. Mira. 1627. Descuidó y remisión en defender a una mujer que huyó a la iglesia acogiendo al derecho de asilo.

Delito 5060: Martínez, Bernalte, Alonso. Mira. 1603. Palabras erróneas. Suspenso.

Delito 4304: Domínguez, Miguel. Cardador y peinador. Mira. 1584. Error sobre los estados.

Delito 2560: Pastor, Agustín. Bachiller, clérigo. Mira. 1558. Palabras inconvenientes. Suspenso.


BIBLIOGRAFÍA:

- Registros de los documentos del Santo Oficio de Cuenca y Sigüenza. Sebastián Cirac Estopañán.


Censo de Floridablanca


El Censo de Floridablanca fue un documento censal elaborado en España bajo la dirección del conde del mismo nombre, ministro de Carlos III, entre 1785 y 1787; es considerado como el primer censo español de población elaborado siguiendo técnicas estadísticas modernas.

José Moñino y Redondo, conde de Floridablanca (Murcia, 21 de Octubre de 1728 - Sevilla, 30 de diciembre de 1808), fue quién llevo a cabo este estudio. Se elaboró sobre la base de los cuestionarios enviados a los intendentes de las distintas provincias y demarcaciones del reino a quienes se les requería para fijar cada una de las poblaciones de su zona. Sobre esa base, en 1786 se requirió a los alcaldes de las distintas poblaciones que indicaran las circunstancias personales (sexo, edad, estado civil) de todos los habitantes bajo su responsabilidad, aportando también información sobre el estado civil y la situación económica de la unidad familiar.

El censo fue publicado por la Real Imprenta de Madrid en 1787, para ser posteriormente ampliado en 1789.

Los datos recogidos en la población de Mira fueron los siguientes:


Autoridad: Alcalde Ordinario
Categoría: Villa
Jurisdicción: Realengo


CLASIFICACIÓN POR SEXO DE LA POBLACIÓN DE MIRA

Hombres 606
Mujeres 561

TOTAL 1167 Habitantes


CLASIFICACIÓN POR OCUPACIÓN DEL TOTAL DE VECINOS DE MIRA

Curas 1
Beneficiados 0
Tenientes de cura 0
Sacristanes 1
Acólitos 0
Ord. titulo patrimonio 0
Ord. de menores 0
Hidalgos 0
Abogados 0
Escribanos 2
Estudiantes 0
Labradores 58
Jornaleros 163
Comerciantes 2
Artesanos 63
Criados 42
Empleados sueldo Real 0
Fuero militar 1
Dependientes Inquisición 0
Síndico ord. religiosa 0
Dependientes cruzada 0
Demandantes 0
Sacerdotes 1
Ordenes epist. 3
Menores y sin profesión específica 831

TOTAL 1167 Habitantes


BIBLIOGRAFÍA:

- Censo de Floridablanca 1787.

La apicultura en 1753


Según el Catastro de Ensenada, los vecinos del término municipal de Mira contaban con 1090 colmenas, de ellas 310 era colmenas de pino y las restantes de corcho. Estas últimas eran cilíndricas, de un metro de altas por cincuenta centímetros de diámetro. Tenían un pequeño agujero en la parte inferior para la entrada y salida de las abejas y unas púas en el centro, que desde el exterior se podían presionar para sujetar los paneles de cera. Antes de proceder al cortado de la miel de los paneles, se levantaban éstos con mucho cuidado, acompañándose de humo que atontaba momentáneamente a las abejas, y se colocaba otro corcho en la boca de la colmena para que pasara la reina y su corte al nuevo enjambre.

Durante el invierno las colmenas eran trasladadas a los climas más benignos del reino de Valencia (posiblemente a la Hoya de Buñol), allí permanecían desde noviembre hasta mayo. En primavera las conducían a las Sierras de Moya y Cuenca, buscando temperaturas más frescas.

Los desplazamientos se realizaban en carro y durante la noche con el fin de no alterar las abejas. Una caballería desde Mira a las Sierras de Moya y Cuenca podía tardar cuatro días y seis para conducirlas desde Mira a las tierras de Valencia.

Las colmenas de corcho daban de esquilmo cuatro libras de miel y media de cera. Las de pino tres libras de miel y cuatro onzas de cera.

Transcripción literal referente a las colmenas "Catastro de Ensenada, Mira":
"Que son todas las colmenas que han podido averiguar pertenecen a los vecinos de esta villa, y que para en algun modo conservadas especialmente. Las de corcho las mudan sus dueños porteandolas con cavallerias propias o alquiladas, en tiempo de invierno a los extremos del Reyno de Valencia. En las primaveras las buelben en este termino, y en el sitio las conducen a las Sierras de Moya y Cuenca buscando temperamentos frescos. No obstante ser muy poco el esquilmo de miel y zera que se les saca, prudencialmente regulan que en el año que tiempo les asiste y medianamente cojan las flores y cada una de dichas colmenas de corcho dara de esquilmo quatro libras de miel y media de zera. Siendo de pino tres libras de miel y quatro onzas de zera, de cuyas respectivas porciones devera vafarse diezmo. De cada diez de dichas colmenas de ambas especies regulan. Se puede sacar dos enjambres que los tassan a quatro reales cada uno. Advirtiendo que de las colmenas de pino deve descontarse el diezmo que de ellos se paga. Tambien contar cosa alguna por los trabajos y jornales de los hombres y cavalleria quando las mudan a los referidos extremos, que a lo menor llevando como lleva diez colmenas, una cavalleria desde este termino a las dichas Sierras de Moya y Cuenca, se ocupa quatro dias y otros seis para conducirlas a dicho Reyno de Valencia, de modo que en los transportes de los quatro tiempos del año se ocupa veinte dias un hombre con dos cavallerias; y responden." (20 de enero de 1753).


BIBLIOGRAFÍA:

- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.


El batán de Mira (1753)


Según el Catastro de Ensenada, el término municipal de Mira contaba con un batán.

¿Para qué servía un batan?
Cuando las telas, mantas o paños tejidos en los telares debían tener una mayor resistencia, o una consistencia mas gruesa, por el uso al que iban a ser destinados, se les sometía a una nueva operación denominada: abatanado o enfurtido. El batanado se realizaba en los batanes. Los tejidos de lana, principalmente gruesos, se golpean mientras están remojados para que se limpien, se incorporen y tupan o apelmacen. La necesidad del batanado venía no solo impuesta por el hecho de que el paño alcanzase una mayor densidad y peso, en definitiva una mayor calidad y durabilidad del tejido, sino además para desengrasar los paños. De hecho en el proceso de cardado, hilado y enmadejado de la lana, esta se engrasaba con aceite de oliva o manteca que después de tejida quedaban en el paño. El objeto de engrasar la lana era prevenir el deterioro de las fibras por el roce.

El batanado requería de una emulsión de agua caliente, orina y tierra de batanero (caolinita o también greda que hacen el efecto de absorber la grasa y blanquear la lana). El efecto de la orina es aportar una disolución alcalina como consecuencia de la presencia de amoniaco en la misma, que actúa también como desengrasante. A partir del s. XVII se sustituye el anterior licor por el jabón disuelto en agua caliente que daba mejores resultados.

Transcripción literal referente al batán "Catastro de Ensenada, Mira":
Un artefacto o batan de ropas comunes propio de esta villa como el dicho molino, y lo arrienda en publica subhastazion y produce anualmente dos cientos reales siendo de cargo del arrendador mantenerlo y entregarlo corriente, a excepcion de la casa de dicho batan que está obligada a sus reparos, y está a cargo de Alonso Martinez Zerido y con este para su manejo de dicho batan estan de compañía Manuel Garcia Albaladexo, Sebastian Garcia, Manuel Tortazada, Miguel Cavanas, Miguel Garcia Albaladexo menor y Joseph Fernandez, a quienes, y a cada uno, respectibo, descontada la renta que pagan consideran de utilidad setecientos reales excepto el citado Alonso Martinez, que por tener un aprendiz llamado Miguel Saiz de Alcala, le regulan dos cientos reales mas que a los otros, y componen ambas partidas novecientos reales el dia que trabaxan y ganan cada uno tres reales y el aprendiz solo uno.” (20 de enero de 1753)

Don Quijote y los batanes
El movimiento de los batanes producía un ruido constante y extraño que, oído a la oscuridad de la noche, atemorizó a don Quijote y a Sancho en un conocido pasaje de la novela cervantina.


BIBLIOGRAFÍA:

- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.