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El Cañaveral


El Cañaveral fue un antiguo núcleo poblacional de Mira. El lugar posiblemente se empezó a habitar en tiempos de barbecheras, sementeras o recolección de frutos. La primera referencia que se conoce es del siglo XVIII, cuando en el catastro de Ensenada se menciona que en el partido del Cañaveral habitaba una persona llamada María Malavia. Posteriormente, a principios del siglo XIX, Francisco Portillo compró varios terrenos en el lugar y los puso en cultivo entre varios colonos, lo que conllevaría a la creación de un núcleo poblacional estable.

Entre finales del siglo XIX o principios del XX, se abrieron los baños de vapor de la familia Cervera, explotación que funcionó con las aguas de la fuente de El Chorro (manantial que todavía existe), sin embargo después de la guerra civil, serían trasladados al Barrio de Don Fidel en La Fuencaliente, donde había una mejor comunicación de acceso y existía fluido eléctrico.

 Vista aérea de El cañaveral en 1956

 El Cañaveral en la actualidad

Un hecho dramático se desarrollaría en los años 60 del siglo pasado, cuando la aldea fue expropiada por el estado para la construcción del embalse de Contreras. La construcción del pantano llevó varios años, y cuando se terminó en 1974, la aldea quedó totalmente sumergida bajo las aguas del río Cabriel. En la actualidad según el nivel del embalse, es posible de ver las ruinas de algunas casas.


BIBLIOGRAFÍA:
- Catastro de Ensenada 1753.
- Diversos artículos de Eduardo Monleon.
- Diccionario geográfico-estadístico de España y Portugal 1829.

La Fuencaliente de Mira


La Fuencaliente de Mira fue una antigua aldea de Mira, que fue desalojada y posteriormente inundada por las aguas del embalse de Contreras.

La primera referencia que se conoce es en el siglo XIV, cuando en el testamento de D. Juan Alvar García, señor de Utiel, Beteta y Tragacete, dona a su hermana María Álvarez, la dehesa de la Fuencaliente.

Un siglo más tarde, Don Diego Zúñiga, en nombre de su madre, Doña Juana de la Cerda, reclama al concejo de Requena la mitad de la dehesa de la Fuencaliente. Este hecho llevaría a Requena a tener que comprar la parte demandada por 130000 maravedís, cosa que provocó las quejas de Iniesta, que se querelló contra el concejo requenense alegando la gran cantidad de tierras adehesadas que ya poseía dicha villa.

En el siglo XVI, la dehesa sería protagonista de fuertes discordias entre Mira y Requena. Los mireños siempre defendieron que sus mojones antiguos iban desde el Pajazo hasta la Muela del Coso; Requena sin embargo, llevaba los lindes Cabriel arriba, prácticamente hasta llegar a la Cueva Santa. El conflicto generó varios procesos, solucionándose parcialmente en 1566, cuando por sentencia definitiva, la mojonera quedaba definitivamente incorporada al término de Mira.

A finales del siglo XVIII se conoce la existencia de varias casas de hortelanos, sin embargo la implantación de una numerosa población permanente en el lugar posiblemente no se iniciara hasta principios del siglo XIX, cuando Francisco Portillo, vecino de Motilla del Palancar, compró varios terrenos en Mira, entre ellos la Fuencaliente, y los puso en cultivo entre varios colonos, fabricando varias casas para ser habitadas. En 1856 consta que la aldea ya tenía una ermita y en 1890 se convertía en la aldea más importante del término de Mira, con 530 habitantes.

Un hecho dramático se desarrollaría en los años 60 del siglo pasado, cuando la aldea fue expropiada por el estado para la construcción del embalse de Contreras. Esto llevaría a que cuarenta y siete familias fueran trasladadas y instaladas en varias viviendas situadas en el pueblo de Picassent. La construcción del pantano llevó varios años, y cuando se terminó en 1974, la aldea quedó totalmente sumergida bajo las aguas del río Cabriel.

En la actualidad, algunos antiguos habitantes de La Fuencaliente vuelven a las tierras de Mira el segundo domingo de mayo, para participar en la Romería a la Cueva Santa.


BIBLIOGRAFÍA:
- Historia Genealógica de la casa de Lara. Tomo III. Madrid. 1697, Pag. 378.
- Historia de Requena. Rafael Bernabeu.
- Las relaciones de Tomás López 1787.
- Las relaciones entre Mira y Requena en el s. XVI (Revista "Oleana: Cuadernos de Cultura Comarcal" nº 23) Autor: Ignacio Latorre Zacarés.
- Diccionario geográfico-estadístico-historico de España y sus posesiones de ultramar.

La estación de tren de Mira



La estación está situada a 6km al sur del núcleo urbano, en el punto kilométrico 235,99 de la línea ferroviaria que une Aranjuez con Valencia, entre las estaciones de Enguídanos (también abandonada) y de Camporrobles. El tramo es de vía única y está sin electrificar.

La infraestructura se enmarcó dentro de la línea Cuenca-Utiel que buscaba unir el trazado Madrid-Aranjuez-Cuenca con el Utiel-Valencia para crear lo que su época se conoció como el ferrocarril directo de Madrid a Valencia. Inicialmente adjudicada a la Constructora Bernal, las obras fueron finalmente iniciadas en 1926 por la empresa Cesaraugusta S.A. quien compró los derechos a la anterior. La Guerra Civil marcó la rescisión del contrato en 1936 y la apertura parcial de algunos tramos más con fines militares que civiles. Concluído el conflicto una nueva constructora llamada ABC remataría la obra incluyendo algunos viaductos especialmente complejos hasta la inauguración total por parte del General Franco en 1947.

Como todas las estaciones originales de este tramo de la línea, la estación de Mira fue diseñada por Secundino Zuazo, dando lugar a un edificio de dos plantas al que se anexa un torreón de una planta más. La base del torreón la forma una ventana mirador habitual en la arquitectura ferroviaria española. Los vanos alternan arcos adintelados con arcos de medio punto en una obra sin grandes alardes ornamentales que combina el ladrillo visto con la mampostería y la teja cerámica.

Además del edificio de viajeros, tenía instalados muelles de mercancías, pabellón de retretes y lampistería, los andenes y el pavimento. La estación tenía instalados seis cambios sencillos, dos placas y una báscula.

Debido a su localización distante del núcleo urbano y su mal acceso, a los pocos años de su inaguración cayó en desuso y fue abandonada en favor de la estación de tren de Camporrobles, situada a 10km de distancia y donde actualmente tienen parada los trenes de la línea 48 de los servicios de Media Distancia Renfe.


BIBLIOGRAFÍA

-    Federación Castellano Manchego de Amigos del Ferrocarril.
-    Gaceta de los caminos de hierro.  

La Cañada de Mira


La aldea de La Cañada de Mira se encuentra a 7 kilómetros de la población de Mira. Según el  Diccionario de la Real Academia Española, una cañada puede ser un espacio de tierra entre dos alturas poco distantes entre sí, o una vía para los ganados trashumantes, que debía tener 90 varas de ancho. Personalmente pienso que la aldea recibe su nombre de la primera definición.

La referencia histórica más antigua que he podido encontrar, la obtenemos de la vigésima segunda pregunta del catastro de Ensenada de 1753, donde nos informa que en la partida de La Cañada, existían veinte y dos casas de campo, y que solo las habitaban sus dueños en tiempo de barbecheras, sementeras y recolección de frutos.  



En el siglo XIX hay muy poca información al respecto, nos tenemos que ir hasta 1910, donde el Nomenclátor de las villas de España nos informa la existencia de 26 casas y de 75 habitantes en La cañada.


BIBLIOGRAFÍA:

- 
Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.

- Nomenclátor de las Villas de España 1910