La epidemia de gripe de 1918 y 1919


La gripe española (también conocida como la Gran pandemia de gripe, la Epidemia de gripe de 1918 o La gran gripe) fue una pandemia de gripe de inusitada gravedad, causado por un brote de Influenza virus A del subtipo H1N1 que mató a 143930 personas en España y entre 50 y 100 millones de personas en todo el mundo entre 1918 y 1919. Se cree que ha sido una de las más letales pandemias en la historia de la humanidad. Muchas de sus víctimas fueron adultos y jóvenes saludables, a diferencia de otras epidemias de gripe que afectan a niños, ancianos o personas débiles.

Para la mayor parte de los especialistas, la gripe de 1918 comenzó en las estepas centrales de Asia, como todas las pandemias de gripe cuyo origen ha podido ser conocido. Sin embargo la revisión de la documentación existente nos hace inclinar hacia la hipótesis de un origen americano. La primera noticia que se tiene de la aparición de la epidemia se registró en un campamento del ejército americano en Funston, Kansas, el 4 de marzo de 1918, justamente en la misma región donde aparece la gripe porcina. Un mes más tarde había invadido Francia y poco después se había extendido por casi todo el mundo. Los Aliados de la Primera Guerra Mundial la llamaron Gripe española porque la pandemia recibió una mayor atención de la prensa en España que en el resto del mundo, ya que España no se vio involucrada en la guerra y por tanto no censuró la información sobre la enfermedad.

La epidemia de gripe cruzó la provincia de cuenca describiendo las misma tres oleadas que en el resto del país. Gracias a un par de breves estudios publicados en El Día de Cuenca y a los datos sobre movimientos de población de los boletines oficiales, conocemos a grosso modo la evolución de la enfermedad en el término provincial. Hasta el 1 de Enero de 1919, la gripe había hecho presa en 26.618 personas de 172 pueblos y provoca la muerte de 1223. Solo en Octubre de 1918, la epidemia causó 913 de las 1925 defunciones contabilizadas en la provincia, multiplicado por 2,5 el número total de fallecimientos respecto al mes anterior (779). El gobernador civil declara extinguida la epidemia en 118 poblaciones a mediados de diciembre. Dieciséis más se les unen el día de Navidad. Hasta ahí la llamada fase de invasión y propagación. A primeros de enero de 1919 continuaba activa en Garcinarro (12 enfermos), Mazarulleque (20), Huete (130), Tinajas (40), Villanueva de Guadamajud (44), Sisante (30), El hito (30), Caracenilla (11) y en Mira, donde ya se había dado el alta, pero sorprendentemente reapareció la epidemia con 80 casos y 2 defunciones. La capital se mantiene todavía a salvo del mal más virulento. Se inicia entonces la fase de decrecimiento, caracterizada por una notable caída en las tasas de morbilidad y letalidad. El inspector de sanidad Eduardo Castillo recopila las cifras: 26 localidades epidemiadas, 1669 afectados, 68 muertes. La tercera fase, o de recrudemiento, comienza hacia febrero y engulle a la ciudad de Cuenca y a otros 47 pueblos, a algunos de ellos por segunda vez, incrementando ostensiblemente las vistimas pero sin llegar a los niveles el primer período: 348 muertos de 7654 afectados.

Por fin, en el boletín oficial de 4 de julio de 1919 se publica el ansiado anuncio de la Junta Provincial de Sanidad que proclama la victoria de los hombres sobre la tenacidad del virus.

La epidemia en Mira
Las consecuencias de la epidemia de gripe en el municipio de Mira me son desconocidas, aunque no seria muy difícil descubrirlas, simplemente revisando las actas de defunción podríamos conocer el número total de muertes o incluso saber si las víctimas fueron enterradas en un lugar especial, como sucedió con el cólera morbo en el siglo XIX.


BIBLIOGRAFÍA:

- La muerte edificada. El impulso centrífugo de los cementerios de la ciudad de Cuenca (Siglos XVI-XX). Diego Gómez Sánchez
- La Gripe española: la pandemia de 1918-1919. Beatriz Echeverri Dávila

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