El infante Pedro y su ilustre comitiva a su paso por Requena y Mira


Jaime I el Conquistador fue modificando su testamento a medida que iba teniendo hijos. Esta situación se mantuvo hasta el último testamento de 1262, cuando como resultado de la muerte del primogénito Alfonso, dejó a su segundo hijo, el infante Pedro, el Reino de Aragón, el Reino de Valencia y el principado de Cataluña, dando continuidad a la Corona de Aragón. Este hecho hizo que el futuro Pedro III de Aragón, colaborara con su padre de manera activa en varios aspectos de la vida política del reino.

A principios de abril de 1269, quizás con el objetivo de estimular la cooperación castellana a la cruzada de Jaime I, o quizás por la cuestión de reino de Navarra, no se sabe de manera cierta, el infante Pedro junto con una nutrida comitiva, inició un viaje hacia Toledo para entrevistarse con el rey castellano Alfonso X.

La comitiva
El séquito del infante estuvo formado por aproximadamente de ochenta personas. Entre los personajes importantes, figuraron los obispos de Barcelona y de Valencia, los nobles aragoneses Blasco Eiximenis, Blasco Maça y los catalanes Gilabert de Cruilles y Pere d´Ofegat entre otros. No faltó una representación de italianos, con el marino y militar Roger de Lauria en primer término. Por ultimo cabe destacar al famoso trovador, Guillermo de Cervera.

Cada noble llevó según su categoría una o varias cabalgaduras. De ejemplo, el obispo de Barcelona llevó 30 bestias y los nobles de alta categoría, Gilabert de Cruilles y Blasco Eiximenis, 8 cada uno. El número total de bestias fue de 168, entre cabalgaduras y bestias de carga.

Después de las personalidades, vendrían un grupo de oficiales y servidores de categoría inferior. Por último, las gentes de la compañía que iban a pie, los andantes. Hay que decir que para un viaje tan largo, los peones fueron, proporcionalmente, poco numerosos. Entre ellos los documentos nos indican; la panadera, el guarda de la avena, la lavandera y otros hasta 33 personas.

La logística
La comitiva disponía de un encargado de la intendencia, el repostero, que se encargaba de procurar los víveres, servicios y productos necesarios para el viaje. Él mismo o algún ayudante se avanzaba y entraba en las poblaciones donde el infante y sus acompañantes pretendían descansar, para disponer el alojamiento, negociar las adquisiciones o resolver servicios necesarios como la comida o el mantenimiento para los caballos.

La alimentación
La comitiva llevó una gran cantidad de provisiones desde el inicio del viaje, tales como gallinas, vino, pan, huevos, coles, ajos, vinagre y canela. Después las cuentas nos muestran la compra de vino y carneros principalmente. Las raciones irían en función del cargo, así hay apuntes de porciones especiales para los obispos y otros altos cargos. En Mira, queda constancia que el obispo de Barcelona recibió del infante una generosa ración.

El ocio
Para amenizar el viaje, en la comitiva no faltó un buen número de trovadores y juglares. Se especula que el famoso trovador Guillermo de Cervera, creó durante o después del viaje, la canción de Madona Santa María, de las impresiones recibidas por la presencia del rey castellano. En una de las estrofas alude a las pretensiones imperiales del rey Alfonso X.

Tots reys que haver vol nom d´emperador
Deu averar sos dits e sa lauzor,
Que hom non ha pretz, si ab vertat no s´afina.

También se sospecha que en alguna ocasión, el infante pudo disfrutar de alguna cacería. Esto se entiende al encontrarse partidas de gastos relacionadas con los perros que formaban parte de la comitiva.

El coste
Viajar en la edad media no era barato, y menos para un séquito de estas características. En la población de Requena y alrededores, la comitiva se gastó 296 sueldos y 6 dineros en cebada, 143 sueldos en vino, 80 sueldos y 6 dineros en pan de ración, y 70 sueldos en carne de carneros. Sólo este dispendio supuso más de 589 sueldos, equivalentes a lo que podía pagar al rey una villa mediana del reino de Valencia como Cocentaina en 1259. Esto nos puede proporcionar una idea del coste de este tipo de viajes.

El itinerario
La expedición partió el 8 de abril de Tarragona, y desde allí se encaminaron hacia Valencia, donde llegaron el 14 de abril. Después de 9 días en la ciudad, el día 23 partieron hacia Buñol, para al día siguiente entrar en el reino de castilla y llegar hasta Requena. El día 25 de abril pernoctaron en Mira, donde se deja constancia de pagos a un posadero. A la mañana siguiente continuaron su camino hacia Reillo y el 27 hacían entrada en la ciudad de Cuenca. Posteriormente pasaron por Villar del Maestre, Huete, Santa Cruz de la Zarza, Ocaña y Yepes. El día 5 de mayo de 1269, por fin llegaron a Toledo.

El séquito realizó una media aproximada de unos cuarenta kilómetros diarios, con jornadas de hasta 60 kilómetros, un ritmo asequible para las cabalgaduras pero que puede parecer exigente para los que iban a pie, sin embargo el hombre medieval era un gran andarín: investigaciones realizadas a partir de restos humanos en enterramientos ponen de manifiesto, sobre todo a partir del siglo XI, su configuración física condicionada por y para la marcha, con largas y fuertes piernas. Aparte se puede especular que los andantes de la expedición tendrían la posibilidad de descansar en ciertos momentos de la jornada a lomos de alguna bestia de carga. Por último señalar que en las cuentas de la comitiva, a menudo consta la compra de zapatos para los andantes.

Relación de jornadas en el viaje de ida:
08 abril > Tarragona – Sant Jordi: 35 km
09 abril > Sant Jordi (La Ametlla de Mar) – Tortosa: 34 km
10 abril > Tortosa – Sant Mateu: 61 km
11 abril > Sant Mateu – Castellón: 61 km
12 abril > Castellón – Sagunto: 44 km
13 abril > Murvedre (Sagunto) – Valencia: 27 km
14 abril > Valencia – Buñol: 41 km
23 abril > Buñol – Requena: 35 km
24 abril > Requena – Mira : 43 km
25 abril > Mira – Reillo: 55 km
26 abril > Reillo – Cuenca: 35 km
27 abril > Cuenca – Villar del Mestre : 27 km
29 abril > Villar del Mestre – Huete: 25 km
30 abril > Huete – Santa Cruz de la Zarza: 58km
01 mayo > Santa Cruz de la Zarza – Ocaña: 29 km
02 mayo > Ocaña – Yepes : 12 km
03 mayo > Yepes – Toledo: 38 km


NOTA: Los kilómetros están calculados de manera aproximada según comunicaciones actuales.

BIBLIOGRAFÍA:
- Pere el Gran: Primera Part. Ferran Soldevila
- Jaume I i els valencians del segle XIII. Robert Ignatius Burns
- Saber viajar: Arte y técnica del viaje en la edad media. Elisa Ferreira Priegue

La provincia de Cuenca durante el Califato de Córdoba


Durante el Emirato y Califato de Córdoba, al-Ándalus fue dividido en varias provincias llamadas Coras. Una de estas divisiones territoriales fue la Cora de Santaver, denominación que parece ser tiene su origen en la antigua ciudad conquense de Ercávica, cuyo nombre oficial -Potens et Nobilísima Civitas Ercávica Caput Caeltiberiae-, generó en Caeltiberiae, arabizándose posteriormente como Shantaberyya o simplemente Santaver.

Delimitar el territorio de la provincia de Santaver es complejo, pero de una manera aproximada, durante el califato se extendería por la actual provincia de Cuenca y parte de las provincias de Guadalajara, Valencia, Albacete y Teruel. Su límite noreste llegaría hasta Al Rayahin, cerca de la Calomocha en Teruel, hacia el este pudo pasar por Molina (Mulina), y continuaría la ruta del río Tajo hasta el castillo de “Welid”, próximo a Ocaña. El sur quedaría delimitado en la población de La Roda. La parte sureste variaría: durante un periodo pudo seguir el cauce del río Júcar (wadi  Sukr) hasta la confluencia con el Cabriel  (Wadi Cabrial), pasando por la comarca de Utiel/Requena para posteriormente buscar el río Turia. En otro se buscaría el río Gabriel, la sierra de Mira y el Turia. A continuación se incluiría el rincón de Ademuz hasta Teruel. Por último, se subiría por el valle del río Jiloca hasta encontrarnos de nuevo con el castillo de Al Rayahin.

¿Qué grupos se establecieron y quienes gobernaron la Cora de Santaver?
Tras finalizar la conquista de la península ibérica, se inició la distribución de las tierras conquistadas entre los oficiales y soldados, la minoría conquistadora árabe recibió las tierras más fértiles, mientras que la mayoría bereber recibió tierras baldías y desfavorecidas. De esta manera un buen número de bereberes se establecieron en zonas montañosas como la serranía de Cuenca, donde pudieron desarrollar su oficio original, el pastoreo. De las diferentes confederaciones tribales bereberes que se establecieron en Cuenca, los Hawwara fueron los más destacados. Esta tribu todavía habita en Aurés (Argelia), en la parte meridional de Marruecos y en Libia.

El primer gobernador de Santaver fue Sulaiman ben Utman ben Marwan ben Aban ben Utman ben Affan, que murió en el año 768. A partir del año 873 este cargo pasó a la familia bereber de los Banu Zennun, de origen Hawwara.

Organización administrativa
La capitalidad de la cora se situó en Ŝantabarīa (Ercávica), que a su vez se subdividía en ciudades más pequeñas denominadas "amal" (amelia) y, de cada un de ellas, dependía una región denominada "al-hawz" (alfoz). Los "Iqlim" fueron unidades financieras menores del estado Musulmán. Capitales de "iqlim" o cabezas de "amelias" fueron Guabda (Huete), Gualamu (Huélamo) y Uglís (Uclés). Tambíen Suritta (Zorita de los Canes), Mulina (Molina de Aragón) y Santa Mariyya (Albarracín) fueron capitales de amelías o distritos.

¿Cúal era su economía?
Económicamente era menor comparada con otras Coras. Se cultivaba trigo y cebada, así como olivo, vid, nogales, avellanos y azafrán. También era importante el pastoreo de corderos y la cría de caballos. Además, ya se producía el traslado de maderas por el río Cabriel y el Júcar.

¿Existía Mira?
Sabemos que durante el califato de Córdoba hubo un asentamiento humano en el Molón de Mira, sin embargo no podemos confirmar la existencia de un núcleo poblacional en el poblado de Mira. Independientemente de ello, todo indica que el territorio del municipio estuvo integrado dentro de los límites de la antigua Cora de Santaver y que por un periodo de tiempo sin determinar, la Sierra de Mira ejerció de frontera entre la Cora de Santaver y la Cora de Balansya (Valencia).


BIBLIOGRAFÍA:
-    La kura de Santaveria: Estructura político-administrativa. Almonacid, J.A
-    El Molón (Camporrobles, Valencia). Un poblado de primera época islámica.
-    Historia de Albarracín y su sierra. Almagro, Martín.
-    Un itinerario de Córdoba a Zaragoza en el siglo X. Jesús Zanón.
-    ¿Continuidad o ruptura entre musulmanes y mudejares?. Mº Elena Cortés Ruiz

El otro castillo de Mira

La Peña Mira, con 1.241 m, es la cota más elevada de la sierra de La Culebra.

Según los archivos, en 1181, el rey Fernando II de León, concede al Concejo de Benavente entre otras heredades que poséis en el Valle de Vidriales, Tera y Carballeda, un Castillo llamado de Mira con todos sus derechos y pertenencias, para que sea mejor defendido y fortificado. Posteriormente el lugar se mencionaría por última vez en 1202, en una donación de propiedad a Fernando Fernández. A partir de ese momento caería en el olvido.

Según el trabajo realizado por Javier Larrazabal Galarza, la localización de este antiguo castillo de Mira se situaría en la zamorana sierra de La Culebra, exactamente en su cota más elevada, en la “Peña Mira”, cerca de los municipios de Manzanal de Arriba y Figueruela de Arriba, donde aparentemente no hay ningún resto de amurallamiento, sin embargo se ha logrado documentar recientemente un asentamiento plenomediabal, gracias al hallazgo de diversas cerámicas, acompañados de escasas escorias metalúrgicas. Su origen es desconocido, sin embargo pudiera ser de origen moro, tal y como se comenta en las relaciones de  Tomás López del siglo XVIII:

… esta Sierra (La Cuelbra) al norte de este lugar (Flechas) frente a frente ai entre otros un teso eminente en donde ai una peña o peñon muy elevada llamada Peña Mira; en donde pudieron habitar los Moros según se infiere en varios cóncavos y otras señales que en encuentran en ella.


BIBLIOGRAFÍA:
- Los foros de Aquasubterrae-Vallelongo y Adaulpho. Javier Larrazabal.
- Privilegios reales de la Villa de Benavente, siglos XII-XIV. Pascual Martínez Sopena, Vidal Aguado Seisdedos.
 

Las relaciones de Tomás López


A finales del siglo XVIII, Tomás López recibió el título de geógrafo de los dominios de Su Majestad, y fue colocado al mando del nuevo Gabinete de Geografía creado por el monarca Carlos III, cuyo principal proyecto era el levantamiento de mapas de todas las regiones de España.

A la vista de las dificultades que encontraba para la formación de su trabajo, se dirigió oficialmente, con autorización del ministro correspondiente, a los obispos, curas párrocos y funcionarios civiles de cada pueblo, enviándoles un cuestionario de 15 preguntas en el que se les solicitaban datos relativos a sus diócesis o parroquias. También se les pedía que realizaran mapas o planos de sus respectivos territorios.

Al final, el ambicioso proyecto nunca se terminó, si bien generó una enorme documentación preparatoria que se conserva manuscrita en varios legajos en la Biblioteca Nacional de Madrid. He aquí a continuación el plano y las respuestas referentes a la población de Mira que mandó el párroco del pueblo, Francisco Xavier Cañizares, el 10 de abril de 1787.


1. Si es Lugar, Villa o Ciudad, á que Vicaria pertenece, si es Realengo de Señorío o mixto, y el número de vecinos.

Que es villa de realengo con jurisdicción ordinaria civil y criminal, a la que pertenece su término, pasos y demás aprovechamientos, en virtud de privilegio que obtuvo del S. Emperador D. Carlos Quinto en el año de mil quinientos treinta y siete. Pertenece a obispado y vicaria general de Cuenca, y consta de trescientos sesenta vecinos.

2. Si es cabeza de Vicaría o Partido, Parroquia, Anexo, y de qué Parroquia, si tiene Convento, decir de qué Orden y Sexo, como también si dentro de la población o extramuros hay algún Santuario o Imagen célebre, declarar su nombre y distancia; así mismo el nombre antiguo y moderno del Pueblo, la advocación de la Parroquia y el Padrón del Pueblo.

Tiene su parroquia propia, cuyo titular es nuestra Señora de la Asunción y su patrono el glorioso S. Sebastian. Tiene un santuario intitulado nuestra señora de la cueva Santa, al medio día de la villa, y dos leguas y media distante de ella, donde es tradición que se apareció una imagen de María Santísima poco después de la expulsión de los moros, aunque no ay escrito alguno que lo compruebe. Es celebre por la mucha devoción que le tienen estos circunvecinos pueblos, que concurren en procesión  en sus determinados días, y fuera de ellos a cumplir sus votos, y novenas, con otros bien distantes. Esta en una montaña a las caídas del río Cabriel, en un peñasco, cuya entrada, al pie de la peña hacia el poniente, tendrá de ocho a diez varas de longitud, cinco palmos de alta, u una vara de ancha, en piedra viva. En el centro ora el altar con una imagen de nuestra Señora, donde se dice Mira, con la singularidad de que el agua que cae destilando continuamente se convierte en una piedra muy dura, de que están cubiertas todas sus paredes, y formados muchos hermosos pilares que parece están hechos para sustentarla.

3. Se pondrá cuantas leguas dista de la principal o Metrópoli, cuánto de la Cabeza de Vicaria, cuánto de la Cabeza del Partido y cuántos cuartos de leguas de los Lugares confinantes, expresando en este último particular los que están al Norte, al Mediodía, Levante o Poniente, respecto del Lugar que responde y cuántas leguas ocupa su jurisdicción.

Dista de la ciudad de Cuenca que es su capital, trece leguas entre saliente y medio día. Del lugar de Aliaguilla dos leguas al poniente. De la villa de Camporrobles tres, anejo de esta Parroquia, una y media entre norte y poniente. De la villa de Villagordo de Cabriel, tres leguas hacia norte. De la villa de la Pesquera, tres leguas, entre norte y oriente. De la villa de Enguidanos tres leguas hacia oriente. Del lugar de Narboneta una legua entre oriente y medio día, y  del lugar de Garaballa, donde está el celebre santuario de Nuestra Señora de Tejeda, convento de la orden de los Trinitarios Calzados, dos leguas entre poniente y medio día. Ocupa su término y jurisdicción siete cuartos de legua de oriente a poniente, y tres leguas y media de norte al medio dia, dando a cada legua mil pasos o varas castellanas, y toda su circunferencia de nueve leguas y media.

4. Dirá si está á orilla de algún rió, arroyo o laguna, si á la derecha o á la izquierda de él, bajando agua abajo; dónde nacen esas aguas, en dónde y con quién se juntan y cómo se llaman. Si tienen puentes de piedra, de madera o barcas con sus nombres y por que Lugares pasan.

Esta situada en una solana al medio día de su castillo, del que solo quedan algunos vestigios, y por abajo toca a sus edificios un mediano río, que cría truchas, anguilas y otros peces. Baña todo su termino desde el norte al medio día. Tiene su origen en el término y jurisdicción de la villa de Moya, cuatro leguas de esta villa al norte de ella, y se une al río Cabriel hacia el medio día en el sitio que llaman el Panizar. De esta jurisdicción, pues este Cabriel sirve de división de este termino al medio día. Tiene un puente de madera con sus fundamentos de piedra y cal.

5. Expresarán los nombres de las Sierras, dónde empiezan á subir, dónde a bajar, con un juicio razonable del tiempo para pasarlas, o de su Magnitud; declarando los nombres de los puertos y en dónde se ligan o pierden o conservan sus nombres estas cordilleras con otras. 6. Qué bosques, montes y florestas tiene el lugar, de qué matas poblado, cómo se llaman, a qué aire caen y cuánto se extiende
.

Es sumamente montañoso, poblado de pinos, algunas encinas, matas de los mismo, sabinas, enebros, romeros y otras especies por todos sus aires. La mayor sierra que llaman la sierra de Mira surge en su término hacia Camporrobles, sube Aliaguilla y remata en el Pico Ranera, el más elevado de estas tierras a dos leguas de distancia.

7. Cuando y por quién se fundó el Lugar, qué armas tiene y con qué motivo, los sucesos notables de su historia, hombres ilustres que ha tenido y los edificios o castillos memorables que aun conserva.

No consta por quien y cuando se fundó, pero según la calidad de los edificios, parece ser fundación de moros. Mira es patria del venerable Antón Martín, fundador del hospital llamado con su nombre en Madrid.

8. Cuáles son los frutos más singulares de su terreno, los que carecen, cuál la cantidad que asciende cada año.

Produce trigo, cebada, avena, cáñamo, miel, cera y lana, pero todo en la cantidad que es necesaria para sus habitantes. Es rodeada especialmente en oriente de una huerta hermosa poblada de árboles y algunos nogales y a propósito para todo género de hortalizas y frutos, de que se recolecta suficiente para el sustento de esta villa.

9. Manufacturas fábricas que tiene, de qué especies y por quién establecidas; qué cantidades establecen cada año, qué artífices sobresalientes en ellas; qué inventos, instrumentos o maquinas ha encontrado la industria para facilitar los trabajos.

No hay fábricas pero se fabrica cáñamo, lana y muchas ropas, con las que visten sus naturales con decencia y venden bastante cantidad que ayuda al mantenimiento.

10. Cuáles son las ferias y mercados y los días en que se celebran; qué géneros se comercian, extraen y reciben en cambio, de dónde y para dónde, sus pesos y medidas, compañías y casas de cambio. 11. Si tienen estudios generales ó particulares, sus fundaciones, método y tiempo en que se abren; qué facultades enseñan y cuáles con más adelantamiento, y los que en ellas se han distinguido. 12. Cuál es su Gobierno político y económico; si tiene privilegios y si erigió a favor de la enseñanza pública algún Seminario, Colegio, Hospital, Casa de Recolección y Piedad.

No hay otro comercio ferias ni mercado, estudios, colegios ni casas de recolección.

13. Las enfermedades que comúnmente se padecen, y cómo se curan; número de muertos y nacidos, para poder hacer juicio de la salubridad del Pueblo. 14. Si tiene aguas minerales, medicinales o de algún beneficio para las fábricas, salinas de piedra o agua, canteras, piedras preciosas, minas, de qué metales, árboles y yerbas extraordinarios. 15. Si hai alguna inscripción sepulcral y otras en qualquier idioma que sea.

Es país sano, muy abundante de fuentes, con que por toda la circunferencia de la villa riegan varios pedazos de tierra, especialmente en cuatro barrancos desde su antiguo castillo hacia el norte como hacia el medio día que esta huerta todo lo que corresponde a su vega, que tiene de larga una legua y pasando por medio de ella, el dicho rio desde norte a sur o medio día. Entre sus fuentes merece especial atención la que llaman Fuencaliente, a la orilla del río Cabriel, al medio día de esta villa cerca de tres leguas distantes, por ser mineral y medicinal a donde concurren muchos enfermos a bañarse para enfermedades de obstrucciones, reumas, humos salados y privación o entorpecimiento de algunos miembros. Riegan con esta agua una bella porción de tierra que hay entre la fuente y el dicho río Cabriel. Actualmente hay fabricadas a la orilla de la fuente casas para los hortelanos que cultivan esta huerta y cuidan del plantío de moreras.


BIBLIOGRAFÍA:
- Diccionario Geográfico de España: S XVIII - Tomás López - Biblioteca Nacional de España.
- Documentación facilitada por el Sr. Niceto Hinarejos Ruiz.

Censo de los pecheros (1528)


En el siglo XVI, los Servicios a Su Majestad eran impuestos ordinarios o extraordinarios aprobados por las Cortes que recaían sobre los pecheros, es decir, sobre aquellas personas que tenían la obligación de pagar impuestos, y se destinaban a sufragar las necesidades de la corona. Para recaudar estos impuestos los pueblos utilizaban los Padrones de pecheros que servían para asignar a cada uno la cantidad que debía pagar con objeto de alcanzar entre todos el importe fijado a cada pueblo que se denominaba cáñama.

Aún en el caso de que las cáñamas hubieran estado fijadas en un principio con la máxima equidad, el simple transcurso del tiempo desajustaba los parámetros de reparto, pudiendo levantar entre los pueblos quejas por agravios como las que motivaron que el emperador Carlos I decidiera enviar dos comisionados a cada Intendencia (Zonas geográficas equivalentes a las actuales provincias) para que recorrieran los pueblos analizando y comprobando en los padrones el número de pecheros y lo que pagaban en el “Servicio” e hicieran un breve informe sobre su riqueza. Estos datos servirían “para que todos los vecinos de la provincia paguen y contribuyan de manera que unos concejos con otros no reciban agravio”, según se expresaban los comisionados de Salamanca.

La recopilación duró casi ocho años, desde 1528 a 1536, y los datos recogidos se refieren a las cantidades pagadas entre 1527 y 1528. Se cubrieron las antiguas provincias de la corona de Castilla, el reino de Granada, las Islas Canarias y el Reino de Navarra. El País Vasco quedó excluido, pues tenía un régimen fiscal propio.

El reparto en Mira
Según el criterio del comisionado, Mira con un total de 143 vecinos obligados a pagar, era uno de los pueblos más favorecidos en la intendencia de Cuenca en el reparto de los pechos. Entre 1527 y 1528, Mira abonó un total de 6530 Maravedíes, siendo una media de 45,66 Maravedíes por pechero. Sin embargo según los funcionarios reales, la cifra debía de ser aumentada a un total de 18000 Maravedíes, siendo una media de 125,87 Maravedíes por pechero.

Número de habitantes en Mira
Conviene aclarar que el concepto de vecino equivale al cabeza de familia de cada casa, generalmente hombre y en menor medida viudas o bien otras mujeres que por diversas circunstancias estuvieran al cargo de un hogar. La cifra total de habitantes tan solo se puede estimarse aplicado un factor de 4 al número de vecinos. De esta manera podemos decir que Mira en 1528 tenía aproximadamente 527 habitantes.

BIBLIOGRAFÍA:
- Censo de pecheros Carlos I 1528. Tomo I. INE

El origen del apellido Mira


El apellido Mira es escaso, según cifras relativas del 2016, hay 10.337 personas censadas como primer apellido y unas 9.954 personas como segundo apellido. Aparece en casi todas las provincias del estado, aunque el mayor número de apariciones se da con gran diferencia en Alicante con 4.241 y en Valencia con 1.029 personas. Otras provincias con una importante presencia son La Coruña, Orense y Murcia.

Determinar el origen remoto de cualquier apellido siempre es una tarea compleja, sino casi imposible en muchas ocasiones. Con el apellido Mira pensamos que, al menos una parte importante de su origen es de género toponímico y con varios epicentros: en la población conquense de Mira y en varios topónimos con el mismo nombre en Galicia y Portugal. Por otra parte, otras ramas podrían tener su origen en Aragón y/o Cataluña.

La rama aragonesa y/o catalana
En la edad media, tanto en Cataluña como en Aragón, era frecuente de que las hijas o las esposas llevaran el apellido del padre o esposo pero en su forma femenina, así el apellido Pericay pasaba a Pericaya, de Roig / Roya, de Sabater / Sabatera y del caso que nos interesa, el apellido Mir pasaba a Mira.

En el siglo XI, tenemos la primera referencia conocida del apellido, cuando Tala Mira hace una donación al monasterio de San Ciprián de Huesca. Nada más conocemos de esta persona, sin embargo parece ser que nos encontraríamos ante un caso donde el apellido Mir pasaría a la hija o esposa en su forma femenina.

Manuscrito del siglo XI donde aparece el nombre de Tala Mira.

En los censos de población del territorio de Barcelona en la década de 1360, también aparece el apellido, pero nuevamente en su forma femenina, Na Mira. “Na” es un artículo femenino singular del catalán que se traduciría como “la”.

En los registros de los Fogatges de 1497 y 1553, aparecen varias personas con el apellido, siendo una buena parte mujeres. Un caso interesante es la mención de dos persona con el apellido “de Mira” en Artés y en Perpiñán (Francia).

En resumen, esta rama no tiene un origen claro. La gran mayoría de casos que el apellido es mencionado, se refiere a mujeres y no era habitual que la forma femenina se transmitiría a los varones de la siguiente generación, sin embargo pudiera ser que con Mira se dieran algunos casos de manera excepcional. Por otra parte tampoco queda claro que el apellido pudiera darse de un topónimo, hasta este momento no hemos encontrado ningún topónimo con antigüedad. En Aragón, al norte del municipio de Tauste, a 7 Km, y próximo al río Arba, se hallaba el lugar de Mira, actualmente despoblado, aunque llegó a contar con 40 habitantes en el censo de 1940. Sin embargo este lugar queda descartado como epicentro en las primeras menciones ya que la primera referencia conocida es bastante tardía, del siglo XVII.

La Mira conquense
Esta población se menciona por primera vez en el siglo XIII, cuando su castillo fue conquistado a los musulmanes por el arzobispo de Toledo, don Rodrigo Jiménez de Rada, en el año 1219. Dos años después, en 1221, el mismo arzobispo entrega el castillo en feudo a su primo Gil Garcés de Azagra, sobrino de los dos primeros señores de Albarracín. Tras su muerte, sobre 1237, le sucedería su hijo Gil Garcés II de Azagra, personaje que comandó con el merino mayor de Castilla el ataque a Cartagena y posteriormente junto con el infante Pedro (el futuro Pedro III de Aragón) conquistó definitivamente el reino de Murcia. Sobresalió como diplomático en repartimientos y árbitro de litigios fronterizos entre los reinos de Castilla y Aragón. Esa situación le permitiría poder tener posesiones en ambas Coronas: Mira en la Corona de Castilla y Gavá, Viladecans, Planes y el castillo de Perpuchent en la Corona de Aragón. Esta circunstancia es importante, porque si algún mireño/a, ya sea por causas económicas o sociales, tuvo que establecerse en un nuevo lugar, pudo hacerlo en la corona de Aragón y de esta manera originar el apellido por aquellas tierras.

En 1306, está documentado como alcalde de Catalayud a un tal Pedro Garcés de Mira. En 1324, es mencionado a Ramón de Mira en una donación de dos viñas situadas en el término de Siresa, Huesca, y en 1342, encontramos a Pascual de Mira en una donación en Molina de Segura, Murcia. Todas estas personas tendrían posibilidades de tener relación con la Mira conquense, por la circunstancia significativa que son nombrados siempre anteponiendo a su apellido la preposición “de”, lo que suele significar que se trata de un apellido toponímico y por el hecho que no tenemos noticias de ningún topónimo con el mismo nombre en Aragón o Murcia en esos años.

En 1379, encontramos un caso mucho más claro. En el registro fiscal en el Camí de Quart, Valencia, se menciona al vecino Tomás de Mira, cuya procedencia castellana se especifica. Debemos añadir que este lugar estaba en el antiguo camino que enlazaba Valencia con Cuenca y que pasaba por Mira. Es el mismo camino que tomaron reyes como Jaime II o el infante Pedro.

En el siglo XIV continúan apareciendo personas con el mismo patrón. En los vecindarios de 1421 de Alicante, Xixona y Ontinyent, son nombrados a Johan de Mira, Sanxo de Mira y Domingo de Mira. Este ultimo de nuevo especificando su procedencia castellana.

Se ha de desatacar que la Mira conquense tuvo cierta entidad entre los siglos XIII y XV. Un ejemplo de ello es su mención en un importante mapa del cartógrafo alemán Nicolaus Germanus, en 1467.

La rama gallega
En Galicia existen varios topónimos con nombre Mira. En el municipio de Zas, en La Coruña, existe tanto la parroquia de Mira como también un río con el mismo nombre. En el municipio de Coristanco, también en La Coruña, encontramos el lugar de Mira en la parroquia de Seavia, y por último, en el municipio de Cenlle, en Orense, se localiza el lugar de Mira en la parroquia de Trasariz. El dato más antiguo y relevante viene de 1407, donde se menciona a Teresa Álvarez de Mira, sobre un aforamiento en Orense.

La rama portuguesa

En el país vecino existen varios topónimos de interés. En el municipio de Vila Nova de Gaia, existe el lugar de Mira en la parroquia de Arcozelo y en municipio de Valença, existe también un lugar llamado Mira en la parroquia de Cerdal, documentado desde el siglo XIV. De mayor entidad es la población de Mira localizada en el distrito de Coimbra. Su primera mención aparece en 1094, en la donación que el gobernador de Coimbra, el mozárabe Sisnando, hace a los nuevos colonos de Montemor-o-Velho. Varios siglos más tarde, en el siglo XVI, se crearía el señorío de Mira, siendo Dom Gonçalo Tavares su primer señor.

 Toponomía Mira en la península ibérica

Las menciones conocidas más antiguas
Siglo XI  Tala Mira (mujer)             Huesca
1306        Pedro Garcés de Mira  Catalayud
1324        Ramón de Mira              Huesca
1342        Pascual de Mira             Molina de Segura, Murcia
1360        Na Mira (mujer)              Barcelona
1379        Tomás de Mira                Camí de Quart, Valencia
1396        Jachme Mira                   Morella, Castellón
1396        Na Mira (mujer)              Cinctorres, Castellón
1402        Juan Antolín Elias Mira  Peñas de San Pedro
1407        Teresa Álvarez de Mira  Orense
1421        Johan de Mira                 Xixona, Alicante
1421        Sanxo de Mira                 Xixona, Alicante
1421        Johan de Mira                 Alicante
1421        Domingo de Mira           Alicante
1421        Domingo de Mira           Ontinyent, Valencia
1437        Álvaro Mira                       Orense
1450        Violante de Mira             La hinojosa
1459        Juan de Mira                   Orense
1468        Tareixa de Mira               Orense
1494        Hernando de Mira          Argüeso, Cantabria
1495        Mira                                  Tierrantona, Huesca
1497        Mira (mujer)                    Fullá, Pirineus Orientals, Francia
1497        Mira (mujer)                    Puigcerdá, Girona
1497        de Mira                            Perpinyá, Pirineus Orientals, Francia
1497        de Mira                            Artés, Barcelona
1507        Juan de Mira                  Granada

Destacadas personalidades
Notables personas con el apellido Mira son o fueron: el dramaturgo del Siglo de Oro Antonio Mira de Amezcua, el expresidente de la Generalitat de Cataluña Pascual Margall Mira, el exministro de economía Pedro Solbes Mira o el maestro turronero Luis Mira.



Origen etimológico del topónimo Mira
El origen del nombre no está del todo claro, según algunos diccionarios de topónimos se le concede el significado que el DRAE otorga a Mira en las fortalezas antiguas, es decir, obra que por su elevación permitía ver bien el terreno. Esto tiene sentido en la Mira conquense y en el antiguo castillo de Mira situado en la zamorana sierra de La Culebra, ambos situados en una zona elevada. Sin embargo para otros lugares no. Otras investigaciones apuntan a tener un origen como hidrónimo prerromano, al hallarse documentado varios topónimos hispanos y en epítetos teonímicos de fechas antiguas.


BIBLIOGRAFÍA:
- Los Mira: una familia de ciudadanos de inmemorial. Antonio Sanz de Bremond y Mira.
- Relación castellano-aragonesa desde Jaime II a Pedro el Ceremonioso, Volumen 2. Ángeles Masiá de Ros.
- Donación de dos viñas en Ciresa por el pago de un aniversario. Monasterio de San Victorián. PARES.
- Donación para la construcción de San Ciprián de Huesca. PARES.
- Testimonio notarial a favor del monasterio de Santa María de Oia, del Casal de Mira (Valença (Portugal). PARES. 
- Archivo de los Marqueses de San Millán y Villalegre.
- Archivo histórico de Galicia 
- A.R.V. Protocolo de Miguel de Puigmitjá.
- Morabatí de 1396 A.C.A, M. Racional n,2405.
- Morabatí de 1396 A.C.A, M. Racional n,2405,f.41v-45r.
- Morabatí de 1421 A.R.V M Racional n,11.781.
- Web www.raicesreinovalencia.com
- Web www.elpatiaz.es 
- Censos de población del territorio de Barcelona en la década de 1360.
- Fogatges de 1497
- Fogatges de 1553
- El hidrónimo prerromano Mira. Rosa Pedrero
- Comisión al corregidor de Santander, San Vicente y Castro Urdiales. PARES
- Carta de foro otorgada por Guiomar Méndez y consortes, a favor de Juan de Mira, de una heredad Orense. PARES
- Doña Olalla, viuda de Bartolomé de Alcañiz, dona a su hijo Asensio de Alcañiz. RED MURCIA
- Biblioteca Nacional de Polonia.

La estela discoidal


La mayoría de los expertos consideran a la estela discoidal como un monumento funerario, asociado a ritos ancestrales, pero no consiguen ponerse de acuerdo a la hora de interpretar su forma. Unos consideran que este tipo de estela fue creado como representación del disco solar o lunar, símbolo de una de las creencias más antiguas de la humanidad, como es la influencia del sol, la luna y otras manifestaciones astrales en la vida de la naturaleza y del hombre sobre la tierra, con el fin de que le siga alumbrando y protegiendo en la otra vida. Otros ven la estela como una interpretación antropomorfa, que pudiera representar la imagen del cuerpo enterrado a sus pies.

Las invasiones de los grupos indoeuropeos que poblaron la península del II al I milenio a.C. trajeron consigo una serie de modos de vida, ritos y creencias que, recogidas del Bronce Final, llegarían a la época del hierro. De este nuevo bagaje cultural encontramos colgantes, adornos antropomorfos y discos solares en un área tan amplia como la que comprende desde Rusia, Noruega, Francia, Italia, hasta la península Ibérica.

De estelas prerromanas en España tenemos los ejemplos de las estelas cántabras que habitualmente están fechadas entre los siglos I a.C. y I d.C., si bien hay divergencias y algunas podrían ser incluso de los siglos V o VI a.C. La más famosa es la llamada Estela de Barros la cual puede verse en el Parque de Las Estelas de la localidad de Barros. Tras las estelas discoidales celtas o ibéricas aparecen unas pocas de clara impronta romana. Interesantes son también las cruces laureadas de la época visigótica, hasta la Edad Media. A partir del siglo IX se produce, un renacimiento de la estela discoidal, que alcanzaría su punto álgido alrededor del XII. De este tipo de estelas abundan en la comarca de la Matarraña y en los fosos del País Vasco.

Según los expertos, el declive de su utilización vendría apartir del siglo XIV, cuando se empezó a generalizar los enterramientos en los interiores de las iglesias, lo que llevó a su desuso y desaparición.


En la provincia de Cuenca el conocimiento sobre este tipo de objetos es bastante escaso, de momento y según mi conocimiento, solo se conocen las estelas de Huete, Arrancacepas, Montalbo, Mira y Alcalá de la Vega. La estela funeraria de Mira es de piedra en forma de raqueta con cruz incisa en el centro, su fecha es desconocida y su estado de conservación es bastante malo.


BIBLIOGRAFÍA:
- Estelas discoidales de la Península Ibérica. Eugeniusz Frankowsky.
- Catálogo municipal de la Diócesis de Cuenca.
- El posible origen de las estelas discoidales. Antxon Aguirre Sorondo

El camino de Valencia a Cuenca en el siglo XVI


Gracias al repertorio de caminos realizado por el cartógrafo valenciano Pedro Juan de Villuga, hoy podemos conocer los principales caminos que existían en el siglo XVI en España. Esta guía de viajes se publicó en Medina del Campo en 1546 y contenía un total de ciento treinta y nueve itinerarios que equivalían a alrededor de 18.000 Km. En la obra se hace referencia al recorrido que realizaban los viajeros de Valencia a Cuenca y se menciona a Mira como una de las poblaciones de paso.

Mapa de los itinerarios de Juan Villuga.

¿Cómo era el camino?
La mayoría de caminos que existían en esa época no eran más que unas simples veredas, no estaban pavimentados y en ocasiones ni siquiera tenían un trazado fijo, estando en la mayoría de los casos abiertos sobre el terreno natural. En el caso del camino de Valencia a Cuenca, había dos tramos bien diferenciados: Por un lado de Valencia a Utiel, la ruta seguía el camino de Requena, construido en el siglo anterior para permitir el paso de tráfico rodado y así abastecer la ciudad de Valencia del trigo castellano. Fue una importante obra de ingeniería costeada por la ciudad de Valencia y Requena, de los mejorcitos caminos de la época. Posiblemente su estructura estaba compuesta de dos hileras enlosadas en los márgenes desde donde partían otras líneas transversales de losas, rellenos los huecos con cascajo y tierra. El tramo de Utiel a Cuenca, no sería lo mismo, es de suponer que en varios puntos de su trazado fuera un simple camino de herradura.

Ejemplo de camino de herradura. Fotografia de historiadecalp.net

¿Cómo se viajaba?
En general los viajes a pie era la forma más popular de viajar del pueblo llano y modesto, que constituía la mayoría de la población. Las principales razones para viajar, eran las migraciones de temporada para faenas agrícolas específicas, siega, recolección, las peregrinaciones a lugares devotos, las idas y venidas de los estudiantes y de los soldados,etc.

El caminante a pie, encontraba muchas más facilidades que hoy día para sus desplazamientos; la profusión a lo largo y ancho de la geografía española de conventos, hostales de peregrinos, y demás instalaciones de ayuda y protección al caminante, la mayor parte de ellos propiedad de la Iglesia, facilitaba en gran medida esos desplazamientos de forma gratuita ofreciendo alojamiento y comida.

El viaje sobre una caballería, caballo o mula, era la forma más normal de viajar de las personas con alguna posición. El coste, era alto, ya que, además de que era menester alquilar una caballería o disponer de ella en propiedad, yendo a caballo o en mulo no podían utilizarse generalmente los numerosos establecimientos benéficos de la iglesia. Dentro de esta forma de viajar cabe distinguir dos modalidades: en caballería propia y en caballería de alquiler.

Para los más acomodados, había la posibilidad de la litera o el carruaje. El primero era un vehículo con varas laterales, transportada por caballerías, una delante y otra detrás, en la que el viajero o viajeros iban sentados. El mal estado de los caminos en general y la excesiva simplicidad de los sistemas de suspensión de los primeros carruajes, daban ventajas en ese momento al viaje en litera respecto al viaje en carruaje. Es conocido que el emperador Carlos V las utilizaba en sus viajes cuando no utilizaba el caballo.


Litera transportada por caballería

Para el transporte de mercancías la mayor parte se hacía a lomo de animales: mulos, asnos o caballerías menores, aunque también se utilizaban carros allí donde se podía. Los reyes católicos crearon la Cabaña Real de Carreteros siguiendo el modelo del Honrado Concejo de la Mesta, que aseguraba y otorgaba un conjunto de franquicias, privilegios y beneficios que permitían transitar, carros y carretas, de un extremo al otro del país.



Itinerario del siglo XVI
El viajero salía de Valencia, pasaba por Cuart y se encontraba el primer escollo al poco de pasar las cuestas de Chiva, allí el viajero se encontraba con el pronunciado y difícil paso de las Cabrillas. Posteriormente una vez pasado el mojón de Castilla cerca de Siete Aguas, todo resultaba relativamente fácil hasta llegar a Utiel. En este punto se dejaba el camino real y se tomaba el camino hacia Cuenca, pasando por las poblaciones de Mira, Víllora, Cardenete, Arguisuelas, Reillo y Fuentes. La ruta pasaba por los mismos municipios que en el presente lo hacen las actuales infraestructuras, sin embargo su trazado sería ligeramente diferente en algunos puntos. En Mira, el tramo desde Camporrobles sería prácticamente el mismo, aunque parece ser que se cruzaría el río por la zona del pontón, no por el actual puente. Después para seguir hasta Víllora, se subía al cerro del castillo donde se cogería el camino en dirección a la Barraca de Rama, donde después de unos 2,5km, el camino practicamente seguiría como lo hace actualmente la carretera CM-2109.



BIBLIOGRAFÍA:

- Repertorio de todos los Caminos en el que hallarán cualquier viaje que quieran andar muy provechoso para todos los caminantes. Juan Villuga.
- El camino Real de Valencia a Castilla. "El cami de Requena". Daniel Muñoz y Sergio Urzainqui.
- Web http://www.wikivia.org
- Web http://www.adurcal.com.

La Cueva Santa


La Cueva Santa se encuentra situada sobre uno de los frecuentes barrancos de la margen izquierda del río Cabriel, afluente del Júcar, del término municipal de Mira. El uso prehistórico de la Cueva era conocido desde antiguo, conservándose diversos materiales. La Cueva fue originariamente lugar de enterramiento, convirtiéndose posteriormente en santuario, si bien pudo haber tenido otras funciones más prosaicas, como sería la de simple lugar de refugio.

A partir de la reconquista de la zona, sería de nuevo frecuentada, remontándose las primeras referencias sobre el tema al siglo XIV, momento en que pasó a convertirse en un santuario mariano, recuperándose como lugar de culto.

La Cueva Santa alberga diversas salas comunicadas entre sí. La boca o entrada a la Cueva es un angosto pasillo de 11,50 m de longitud por 1,20 de anchura lleva al interior de la oquedad. El pasillo desemboca en una sala central (A) de planta semicircular de entre 22 y 29 m de anchura y una altura máxima de 10 m, en la que destacan, en el centro, dos grandes estalactitas y, al fondo de la cavidad, una cubeta de planta rectangular. La sala se comunica con otras dos salas menores (B y C), que quedan casi inundadas en épocas de grandes lluvias.

En el interior de la cueva se hallaron diversas piezas, entre los que destacan una serie de vasos caliciformes de época ibérica, que se conservan en el Museo de Cuenca.

Todos los años el segundo domingo de mayo se realiza una Romería a la Cueva Santa. La romería se divide en dos partes, una religiosa, en la que se celebra una misa en el exterior de la cueva y una más lúdica consistente en un almuerzo de todos los vecinos que da paso a la música y los bailes populares.


 BIBLIOGRAFÍA:
- La Cueva Santa del Cabriel (Mira, Cuenca): Lugar de culto antiguo y ermita cristiana. Alberto J. Lorrio, Teresa Moneo, Fernando Moya, Sara Pernas, Mª Dolores Sánchez de Prado

Como nombre de mujer



Mira puede ser utilizado como nombre femenino. Se relaciona con las palabras en latín "asombro" y "maravilloso". En diferentes lenguas eslavas, significa "paz" y se utiliza a menudo como parte de un nombre más largo, como Miroslava (forma masculina Miroslav) o Sławomira (forma plural: Slawomir). En sánscrito, significa "océano". En hebreo, es un derivado de Miriam o el equivalente femenino de Meir, es decir, luz. 

Algunas personas conocidas con este nombre son la actriz americana Mira Sorvino, la directora de cine Mira Nair o la compositora Bulgara Mira Aroyo.


BIBLIOGRAFÍA:
- Wikipedia.

Las hebillas visigodas en paradero desconocido



Los visigodos fueron una rama de los pueblos godos, enmarcados en el contexto de las grandes migraciones, conocidas como invasiones bárbaras, que alteraron la distribución de los pueblos en Europa y precipitaron el final del Imperio romano de Occidente.

Los visigodos invadieron Italia bajo Alarico I y saquearon Roma en el año 410. Se establecieron en el sur de la Galia como federados del imperio romano, y tras la derrota de Vouillé en 507 pasaron a establecerse en Hispania, donde posteriormente crearían el Reino visigodo de Toledo, hasta que fueron derrotados por los musulmanes en la batalla de Guadalete en 711.

Los restos visigodos en Mira son escasos. En fecha desconocida (posiblemente finales del siglo XIX, inicios del XX), se hallaron en los alrededores de la población dos hebillas visigodas descontextualizadas. Las dos piezas fueron fechadas entrada la segunda mitad del siglo VI, con perduraciones en los inicios del siglo VII, correspondiente al momento final de las necrópolis visigodas de la meseta y el inicio de su distribución por toda la geografía peninsular.

Características de las hebillas:

1.- Placa calada en bronce. Ha perdido su aguja, pero su conservación es buena. Toda la superficie de la placa está decorada por medio de círculos concéntricos realizados a  punzón, y orificios circulares perforados. La zona central también calada de forma geométrica. Los perfiles son sinuosos y su extremo distal semicircular. Su longitud es de 10,9cm.

2.- Placa rígida de perfiles rectos en bronce. Ha perdido la aguja de sujeción. Su extremo distal semicircular. No presenta decoración alguna en su superficie. Su longitud máxima es de 14,2cm.

Según el arqueólogo Hans Zeiss en 1934, las dos hebillas estaban en posesión del señor Miguel Elizaicín, ex-alcalde de Alicante y uno de los precursores del museo arqueológico de la misma ciudad, pero actualmente se desconoce dónde o quien las podría tener.


BIBLIOGRAFÍA:
- Die Grabfunde aus dem spanischen Westgotenreich. 1934. Hans Zeiss.
- Los elementos de las artes industriales Visigodas. 1933. Hans Zeiss.
- La ocupación visigoda en época romana a través de sus necrópolis (Hispania). 1986. Gisela Ripoll López.

El molino de la Hoz


También se le conoce popularmente con el nombre del molino de la tía Veranea o el molino de Fermín Valero.

La primera referencia que se conoce es de 1533, cuando Diego Ruiz, vecino de Mira, solicitó licencia a las autoridades de Requena para construir un nuevo batán en el río Mira, en concreto, en la hoz de abajo.

No tendremos noticias claras del molino hasta el siglo XIX, cuando el 24 de diciembre de 1866, se anuncia en la Gaceta de Madrid, haber servido autorización a Don Trinitario Chafé para que aproveche las aguas del río Moya como fuerza motriz de un molino harinero que proyecta establecer en el punto denominado La Hoz, termino de Mira.

Según Antonio García Cuevas, sobre el año 1880 se conocía como dueño del molino de la hoz al tío Fermín Valero.

En los años veinte del siglo XX se hace cargo del molino José Valero Martínez y en el año 1930 la familia Valero lo vende a Julián Pérez Martínez. El tío Julián tenia de molinero al tío Ángel “El pajarillo” y de hortelano estaba Ángel Mateo, procedente de Enguídanos.

En los años cuarenta hicieron una gran reforma, quitaron los dos rodeznos y montaron una turbina, aumentando la potencia y por supuesto el rendimiento del molino.

El año 1950 Julián Pérez y su mujer Ana Fernández se encargan directamente de su propio molino, aunque también tienen de molinero ayudante a Francisco Valero Jiménez.

Julián Pérez, como dueño y molinero siguió hasta el año 1970 que cerró el molino al público.

Todavía a día de hoy, es el único molino harinero de la zona que mantiene toda la estructura constructiva e industrial y la maquinaria. Se alimentaba del agua del río Mira debidamente canalizada. Tiene intactas las tolvas y las cuatro ruedas (ya que molía harina y pienso) y todo el engranaje, así como la pasadora o limpiadora del grano. También mantiene la turbina generadora de energía hidráulica y el sistema de poleas y funcionamiento. El edificio del molino, aunque un poco alterado y modificado, se muestra como una vivienda de arquitectura tradicional adaptada a las necesidades industriales o técnicas del molino.


BIBLIOGRAFÍA:
- “Los molinos hidráulicos harineros en la provincia de Cuenca”. Antonio García Cuevas.
- Archivo histórico de Requena.
- Gaceta (antiguo BOE) fechado el 24 de Diciembre de 1866.

El escudo de piedra de la plaza de la Constitución.


Su origen podría estar en el siglo XVII y todo parece indicar que perteneció a una familia originaria de Requena, en concreto a los Ferrer de Plegamans y Pedrón. 


BIBLIOGRAFÍA
-    Información de los escudos por Valentín Casco Fernández