El oro loco de Mira


El oro de Mira es una curiosa y rocambolesca historia que se desarrolla en el siglo XVI, y que acabó llamando la atención de las autoridades locales de la época, hasta el punto de que en el mes de octubre de 1520, el Juez de Requena Diego de Almodóvar, toma declaración a todas las personas involucradas en el asunto con el objetivo de aclarar la historia.

Del expediente redactado sabemos que la historia empieza en 1519, cuando un vecino de Mira llamado Pedro Hornero, encuentra en el paraje de la Calzada, lugar situado a media legua abajo de la población de Mira, un singular mineral de color dorado y plateado. En ese momento quizás nuestro personaje no sabe exactamente que hacer, y decide pedir ayuda a alguien de confianza. De esta manera aparecen en escena, Fray Juan, ermitaño de San Bartolomé de Utiel y el clérigo requenense Lope Ximénez, dejándose ver en la historia como intermediarios entre Pedro Hornero y un alquimista de Requena llamado Maximiliano de Recamonte.

El profesional de la alquimia confirmaría tras unas supuestas comprobaciones, que el mineral gozaba de las condiciones necesarias para su conversión en oro y plata de la suficiente calidad. En ese momento Pedro Hornero, viendo la dificultad que conlleva la extracción del mineral, decide involucrar en la aventura a Juan Domínguez, Martín de Almaçan, Pero la Han, Miguel de la Rroda, Martín Sánchez y Hernán Martines, todos vecinos de Mira para que le ayuden a sacar y guardar el dicho metal.

Aun teniendo la confirmación del alquimista de Requena, no se sienten seguros y deciden realizar una nueva comprobación. Esta vez recurren a un alquimista de la ciudad de Valencia y otro de Utiel, y los resultados no pueden ser más desfavorables. Los dos alquimistas coinciden en su valoración, el metal no vale nada, absolutamente nada. Imagínense la tremenda desilusión de aquellos hombres, como seguramente también las burlas socarronas de sus vecinos, pero es que ya lo dice un dicho popular ... no es oro todo lo que reluce.

¿Que mineral pudieron haber encontrado?
En el territorio de la serrania yacen minerales de la familia de la calcopirita. Este mineral se puede confundir con el oro, al igual que la pirita, por lo que se la conoce vulgarmente como oro loco o oro de los tontos.

BIBLIOGRAFÍA:

- "Probanza hecha en Requena por el licenciado Diego de Almodóvar, sobre un mineral con oro hallado en el lugar de Mira Aldea." Archivo Histórico Nacional. Transcripción del documento realizado por Ignacio Latorre Zacarés.


El sello de la Alcaldía Constitucional de Mira, 1876


Como consecuencia de la iniciativa de D. Francisco González de Vera, Director del Archivo Histórico Nacional, de formar una Sección de Sigilografía reuniendo réplicas de sellos de las administraciones de época moderna para completar el estudio de los sellos medievales, más conocidos. En 1 de agosto de 1876, dirige un escrito al Director General de Instrucción Pública para que se lo haga llegar al Ministro de Fomento, solicitando una copia de los sellos utilizados por las corporaciones tanto civiles como eclesiásticas y organismos de la administración. Las instituciones propietarias debían remitir impresiones en tinta de los sellos en uso y también de los anteriormente utilizados que hubieran conservado. Aceptado el proyecto comienzan a recibirse en el Archivo los sellos, que en un número cercano a los 15.000 constituyen hoy la colección de sellos en tinta, que se guarda en la Sección de Sigilografía.

Del ayuntamiento de Mira se recibió el siguiente documento:

Sello que actualmente usa esta municipalidad.
Empezó a usarse hará cosa de cuarenta años, cuando aun se dispuso por el gobierno. En lo antiguo no usaron sello los alcaldes ordinarios, ni requerimiento de esta villa, que tampoco consta hubiera unas especiales, ni se ven otras unas que las Reales en su Casa Consistorial, y esta en lienzo en el Salon de Señores, con alguna modificación de las que usaba en sus diplomas o cancillerías el Sr. Rey D. Carlos I, en cuyo reinado hubo el privilegio de Villada, y un exención de la antiquísima Villa de Requena, de la que fue aldea, desde el tiempo del Sr. Rey D. Alfonso el Sabio, quien para cederla la compró a la viuda de D. Gil Garcés que la obtenía en aquella época tubo armas. Naturalmente serían las de un Señor y no existe vestigio alguno, un recuerdo, para venir un conocimiento de cuales fueran.

Es cuanto puede decirse acerca del sello origen y uso del sello, de que se acompaña.

Mira 11 de Octubre de 1876

El alcalde
Remigio Sánchez


BIBLIOGRAFÍA:

- Sección de Sigilografía. Archivo Histórico Nacional


Las casas del Charandel


Justo en el punto donde el río del Narboneta o Henarejos vierte sus aguas en el río Mira, encontramos las casas del Charandel. Una parte de las casas están en el municipio de Enguídanos, la otra parte en el municipio de Mira.

Para saber la historia de este lugar, primero debemos conocer el pasado de la familia Portillo. Don Esteban Portillo Cardos, se casó con Doña María Pacheco y Mendoza, natural de San Clemente y descendiente del Marqués de Villena. Instaló su domicilio en el Picazo, construyendo su casa en la calle de Alarcón, la que posteriormente fue casa parroquial.

Doña María Juana Pacheco y Mendoza falleció el 18 de marzo de 1705. Dejó establecido en su testamento que se le enterrara en San Clemente en la Capilla de los Pacheco o donde establecieran sus albaceas. Su esposo decidió que se la enterrara en la iglesia de Motilla.

De este matrimonio nació Don Francisco Portillo Pacheco, casado con Doña. Maria Luisa Carcajona Ruiz, natural de Requena. Don Francisco Portillo Pacheco probó su nobleza ante la Real Chancillería de Granada.

En 1752, al realizarse el catastro de Ensenada, D. Francisco Portillo Pacheco había trasladado su domicilio a Motilla del Palancar, si bien continuaba viviendo en el Picazo, donde conservaba su casa y propiedades.

D. Francisco Portillo Pacheco poseía numerosas propiedades, en San Clemente, Villanueva de la Jara y el Picazo, en donde, entro otras poseía 22 almudes de azafranar en la vega de abajo, entre el río y el camino de la Losa y varias cuevas de vino en la Capellanía.

En 1757 construyó una capilla en la Iglesia del Picazo para el uso de su familia.

En Motilla del Palancar D. Francisco Portillo poseía, por compra, el cargo de Alguacil Mayor vitalicio y era dueño de un mesón.

De este matrimonio nacieron en el Picazo siete hijos: María Nicolasa, Ana María, Esteban, Francisco, Alonso, José y María Ana Portillo Carcajona. A finales del siglo XVIII la familia Portillo se trasladó a vivir en forma permanente a Motilla y Requena, si bien Don Francisco Portillo Carcajona seguía apareciendo como propietario en el Picazo en el año 1814.

Francisco Portillo Carcajona vecino de Motilla compró las huertas de las aldeas de Fuencaliente, Barrio Calabaza, Barrio de Don Fidel, La Somera, Portichuelo, Panizar, Cañaveral, Fuente de la Higuera, Charandel y Cañavedija construyendo allí 35 nuevas casas y un gran estanque y plantando moreras para la cría de gusanos de seda y productos de huerta, estas tierras las dejo en heredad a los colonos, estas tierras eran muy fértiles y ricas ya que están bañadas por el rio Cabriel. De este modo creó una fortuna regular para sí y el bienestar de una infinidad de familias, entre las que distribuyó aquella heredad.

Actualmente están bajo las aguas del Embalse de Contreras todas esas aldeas menos El Charandel y Cañavedija. El hecho de que el embalse de Contreras no haya subido hasta su capacidad máxima nos permite observar aún también en ruinas las aldeas de el Panizar, el Cañaveral y Fuente de la Higuera, principalmente.

Las casas de “el Charandel” se trata de una pequeña aldea de hortelanos. Destaca por el uso de sus habitantes de las aguas del río Mira y del Narboneta o Henarejos. Por la aldea pasa una canalización artficial de agua para dar servicio a sus casas y para utilizarla con uso doméstico, para regar sus huertas adyacentes e incluso para producir electricidad. Aunque actualmente no se utiliza, un pequeño motor eléctrico aún en buen estado podría hacerlo pero se han decantado por la energía solar. Ya hace más de cincuenta años que se instaló esta minicentral hidroeléctrica que era movida por este cauce artificial desde el río Mira devolviendo sus aguas al río Narboneta en una caída de cuatro metros. Hasta hace bien poco se abastecían de electricidad las dos o 3 familias que aún quedan en este caserío (llegaron a vivir hasta 14 familias).

En el margen derecho del río Narboneta y junto al camino que va junto a Enguídanos junto a Cabeza Moya se encuentran lo que fueron casas de peones camineros y de una posada que también alquilaba caballerías a quienes las precisaban para transportar sus mercancías a través del camino de grava aún visible a la izquierda del sendero (GR) rumbo a Levante. Se cruzaba el río Narboneta de escaso caudal (sin embargo muy bravo por el puente existente) y se cogía el camino que te llevaba a La Cañada de Mira y de ahí a Camporrobles, y también el ramal del antiguo camino de Fuentelahiguera, El Panizar y de ahí por el antiguo Camino de la Mancha a las casas del Alabú (en la frontera de Mira con la actual C. Valenciana, y umbral de la Plana de Utiel-Requena). Algo menos de 40 km hasta Caudete de las Fuentes.

Existe en la Gaceta (antiguo BOE) un hecho anecdótico sobre esta aldea, fechado el 12 de Julio de 1836, que nos cuenta que el día 4 de Julio el comandante de la Guardia nacional de Mira, Don Antonio Fuentes Palencia, dio parte al Gobierno Civil de que el día 3, y a las diez de la noche, le avisaron de que en la casa del Charandel, sita en aquel término, y distante a dos leguas y media de aquella villa, se hallaban tres forajidos de el Campillo de Alto-Buey, pertenecientes a la gavilla de facciosos de Trones y Perejil (ilustres sobrenombres), y después a las hordas de Cabrera (durante las guerras carlistas), de las que se dispersaron para ocuparse a robar, cuya profesión habían desempeñado bárbaramente, conocidos con los sobrenombres de Pitorro, Garrafa y el Moreno. Actualmente regresaban a las facciones del tigre Cabrera; pero el bravo capitán, Palencia, que sin perder momento reunió 13 Guardias, frustró para siempre sus proyectos.

Copiaremos íntegras las expresiones que describen íntegras las capturas de los tres facciosos: Llegué al sitio (dice este patriota) y tuve la paciencia de estarme con mi gente emboscado por espacio de cinco o seis horas, hasta que los ví que entraban en dicha casa; entonces me arrojé sobre ellos cercando la habitación en que se hallaban; uno de ellos (Moreno) echó a correr, y arrojándose un Guardia sobre él se rindió, más visto y oído por él que se hacía fuego a sus compañeros, que no querían rendirse, se levantó, y a la voz de viva Isabel II un nacional le dio un golpe en la cabeza, hasta que se rindió; y después lo hicieron sus compañeros con bastante repugnancia; ésta ha sido la felicidad de mi expedición con la captura de estos tres vándalos que tenían aterrados día y noche a los pasageros

¿De donde viene el nombre del Charandel?
Lo desconozco, aunque sabemos que a principios del siglo XIX era conocida una danza de bolero ejecutada por varios danzantes. Esta variedad se conoció con el nombre genérico de "Boleras" y también como del Charandel. Seguramente relacionado con el baile, encontramos una canción en tiempos de la Guerra de la Independencia que decía lo siguiente:

“Quien quiera un destino de Napoleón
que le de memorias de lord Wellington.
¡Olé charandel! Napoleoncito,
¡Olé charandel! no lo veremos,
¡Olé charandel! pues algunas cuentas
¡Olé charandel! que ajustar tenemos.”


Por otra parte, José Saíz Valero sugiere que la etimología del Charandel podría relacionarse con saranda 'especie de criba' (de donde el castellano y gallego zarandear y sarandear); por lo que quizás podría referirse a algunos objetos o artilugios existentes en el lugar para aventar el trigo o cereales en general.
A partir de aquí que cada uno imagine la hipótesis que más le guste.



BIBLIOGRAFÍA:


- “El Charandel, los Portillo, y otras curiosidades” Autor José Saíz Valero.


La horca y la picota

Una de las primeras actuaciones habituales de los municipios recién constituidos era representar sus nuevas facultades jurisdiccionales con la erección de la horca y la picota, como hizo la villa de Mira nada más segregarse de Requena en 1537.

¿Qué es exactamente la horca y la picota?


La horca



La horca es el método de ejecución mediante estrangulamiento más utilizado a lo largo de los siglos. Presente ya en la antigüedad y citado en la Biblia, presumiblemente fue de utilización posterior al estrangulamiento mediante las manos, a partir del momento en que los homínidos empezaron a manipular utensilios como los pedernales y las lianas, ampliando así su capacidad agresiva.

En España, la horca es el método de ejecución más común hasta el año 1832, momento en que es sustituida de forma sistemática por el otro método de estrangulamiento, el garrote (hasta entonces se usaban los dos métodos de ejecución). Por esto la situación descrita por Cervantes cuando Don Quijote y Sancho Panza se despiertan debajo de un árbol del que cuelgan unos cuantos ahorcados, es de un gran realismo. La escena no es ninguna muestra de la fantasía del autor de El Quijote, sino un fiel reflejo de la realidad imperante allá a principios del siglo XVII en España:

"No tienes de qué tener miedo, porque estos pies y piernas que tientas y no ves sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados; que por aquí los suele ahorcar la justicia cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta; por donde me doy a entender que debo de estar cerca de Barcelona."


La picota


Las picotas son columnas de piedra más o menos ornamentadas, sobre las que se exponían los reos, las cabezas o cuerpos de los ajusticiados por la autoridad civil.

La pena de exhibición en la picota aparece ya legislada en el siglo XIII, en el libro de Las Partidas, de Alfonso X, considerándose la última de las penas leves a los delincuentes para su deshonra y castigo.

La picota fue utilizada en Portugal, Sudamérica y también se extendió a casi en toda Europa, siendo utilizada para la aplicación y ejecución de la pena impuesta al condenado en épocas entre los siglos XIII y XIX aproximadamente.

La Picota era emblema de que la población era villa y no aldea, que tenía jurisdicción civil y criminal, que disponía de alcaldes propios que juzgaban en primera instancia los delitos, sirviéndose de ellas para dar publicidad a la ejecución de las penas corporales.

Las picotas se levantaban previa autorización Real, cuando se concedía el título de villa, aunque tuviera esa característica se cambiaba o se establecía la jurisdicción de la misma. Una vez realizada la concesión real otorgada mediante documento público, el monarca delegaba en un juez, quien reunía a las autoridades y vecinos del Concejo dando lectura al Privilegio Real y se nombraba al alcalde, justicias y demás cargos públicos de requerimiento vecinal, designando los lugares públicos y procediendo al deslinde y amojonamiento del término propio de la nueva villa, con asistencia de los pueblos colindantes. Posteriormente se procedía al alzamiento del símbolo jurisdiccional, la picota.

Por las leyes liberales de comienzos del siglo XIX, en las Cortes de Cádiz, por Decreto de 26 de mayo de 1813, se ordena derribar las picotas. En muchos lugares no llegaron a derribar. Otras picotas se salvaron al ser cristianizadas al haber sido colocada una cruz de hierro en la cúspide o reutilizadas como fuentes. 25 años después, por Decreto de 25 de enero de 1837, la Reina Gobernadora Maria Cristina, en nombre de la Reina Isabel II restablecía el Decreto anterior.

¿Donde estaba la picota de Mira?
Lo desconozco, muchas veces la picota era colocada en la plaza principal del pueblo, en Mira pudo ser en la actual plaza de la Villa. Otras veces se prefería construirla en una zona bien visible en la entrada del pueblo, para que quedara claro a los visitantes del poder civil y criminal de la villa.


BIBLIOGRAFÍA:

- http://www.amnistiacatalunya.org/edu.../pm-horca.html

- http://es.wikipedia.org/wiki/Picota_(columna)


El molino de la Tía Carolina


Aparte de conocerse como el molino de la Tía Carolina, también se le conocía popularmente con el nombre del molino del tío rojo.

Se desconoce la fecha de su construcción exacta, pero pudo ser a finales del siglo XIX. El primer propietario conocido es Francisco Terrádez Ortiz. Años más tarde el molino pasaría en propiedad de Nicolás Terrádez Esteban y su esposa, Carolina Terrádez Huerta.

Según la memoria histórica familiar, el molino de la Tía Carolina fue el primero en montar un generador eléctrico, convirtiéndose en la primera familia del pueblo en tener luz eléctrica. Posteriormente varios vecinos del pueblo pudieron conectarse al molino y tener luz eléctrica a cambio de una tarifa periódica.

Al lado mismo del molino, la familia Terrádez disponía de una tahona (horno), establecimiento donde se hacía y se cocía el pan. Gran parte de las tareas del horno eran realizadas por las hijas del matrimonio: Amparo, Rosario y Leonor.

Nicolás Terrádez Esteban moriría a poco de iniciarse la guerra civil española, recayendo la responsabilidad del molino en sus hijos: Saturio, Francisco y Nicolás Terrádez Terrádez.

A finales de los años 40, Francisco Terrádez Terrádez, el hijo que heredaría el molino, lo desmotaría para montar uno nuevo en la población de Henarejos, poniendo fin a la historia del molino.

Localización
En la actualidad podemos reconocer gran parte de la estructura original tanto del molino como el horno en el número 30 y 32 respectivamente de la calle del Río, a pocos metros del puente de ladrillo. El molino de la Tía Carolina junto con el Molino de la Tía Vicenta (molino eléctrico), fueron los dos únicos molinos que estaban situados dentro del casco urbano del pueblo.

Infraestructura
La infraestructura del molino empezaba con un embalse que se encontraba a pocos metros río arriba del puente de ladrillo (puente que todavía existe), esta presa servía para desviar una parte del caudal hacía un caz o canal para conducirlo hasta el molino. El puente de ladrillo contaba con cuatro ojos (actualmente este cuarto ojo está tapado) y el agua pasaba por el primer ojo que se encontraba en el extremo de la calle del Río. Después el canal pasaba por debajo de la casa conocida como “la obra”, edificación que todavía existe al lado del puente (Imagen 4). A continuación el caz o canal seguía descubierto hasta el horno, donde volvía a pasar por su parte inferior para acabar en el molino (Imagen 4). Una vez que la fuerza del agua hacía mover las piedras, esta volvía a salir al exterior para unirse de nuevo al río en el punto justo donde existía antiguamente un pequeño puente de madera (Imagen 1, 2 y 3)




Imagen 1. En la siguiente fotografía vemos el horno o Tahona en el extremo derecho, a su lado está el molino. En la imagen se puede observar unas columnas que mantenían la infraestructura del horno, la razón es que el caz o canal de agua pasaba justo por debajo. La fotografía es de 1970, en ese momento el molino ya había dejado de funcionar desde hacía tiempo.


Imagen 2. En esta imagen de 1919 podemos ver en la parte de la derecha, el caz o canal que provenía del molino, este se unía al río justo donde estaba el antiguo puente de madera.


Imagen 3. Diferente perspectiva donde se ve la unión del caz con el río, y incluso se puede apreciar al fondo la salida del agua del molino.


Imagen 4. En la imagen podemos ver el puente de ladrillo en el extremo derecho, a su lado la casa conocida como “la obra”. El caz o canal pasaba por debajo y seguía después descubierto hasta el horno.


El Molino de la Tía Carolina en 2D, vista1


El Molino de la Tía Carolina en 2D, vista 2




BIBLIOGRAFÍA:
- “Los molinos hidráulicos harineros en la provincia de Cuenca”. Antonio García Cuevas.
- “Mira, un siglo de historia 1875 – 1975". Ayuntamiento de Mira.
- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.
- Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar (1846-1850) - (Tomo XI, página 427).
- Diccionario geográfico y estadístico de España y Portugal (1827).


La peste y la ermita de San Roque de Mira


En el imaginario colectivo, la peste era quizás la más terrible de las epidemias que podían acaecer en su tiempo y no sin razón, puesto que fue la catástrofe de mayor envergadura que afectó a la Europa medieval y parte de la época moderna. Se le llamó la "muerte negra".

La peste es originaria de Asia, concretamente de la zona del Himalaya y el Extremo Oriente. Seguramente serían las caravanas comerciales procedentes del Lejano Oriente con destino en el Mar Negro las que traerían la enfermedad a Europa donde se dio la primera y terrible epidemia en 1348. La causa de la peste se descubrió muy tardíamente, en 1894 y fue atribuida al bacilo "Pasteurella pestis" o "Bacilo de Yersin" (nombre del descubridor). El elemento portador siempre se le ha adjudicado a la rata negra, aunque en realidad es la pulga de la rata la que propaga el bacilo. Esta pulga la podía portar también el conejo, la ardilla, liebres, ratones, etc. lo que generaría la llamada "peste rural". La respuesta del sistema inmunitario era a base de bubones en ingles, axilas y cuello lo que le otorgaría el nombre de "peste bubónica". Otra manifestación era la "peste neumónica" que era cuando la bubónica se complicaba con localización pulmonar. Los efectos de la peste se manifestaban en los humanos en forma de hemorragias internas, vómitos, fiebre elevada, tos y generalmente crisis cardíacas que podían llevar a la muerte en una semana. Las cifras de mortandad entre infectados eran de un 60%.

Ante la falta de remedios médicos, la gente del medievo y del inicio de la modernidad se encomendaban hacia aquellos santos que tenían fama de preservar de la peste. Santos Job, San Roque y San Sebastián eran los abogados contra la peste más recurridos.

En Mira por un documento de 28 de septiembre de 1532 que se custodia en el Archivo Municipal de Requena encontramos un perfecto ejemplo de la vinculación entre San Roque y la peste. Es una carta dirigida de la por entonces aldea requenense de Mira al Concejo:

"Nobles Señores: Miguel Martínez como regidor del lugar de Myra y en nombre del dicho lugar digo que en el dicho lugar ay una ermita y avocación del Sr. Sant Roque y por necesidad de las pestilencias pasadas juramos los vecinos del dicho lugar de guardarle su festividad y edificarle la dicha ermita que está comencada a hacer y al presente para esta buena obra no ay de donde se pueda proveer si no es vendiendo la redonda del dicho lugar a lo cual todo el pueblo consiente e lo a por bueno, por tanto a V. M. pedimos lo tengan por bien por amor del Sr. Sant Roque por este año para lo cual y en lo necesario imploramos su noble gracia e lo pedimos por testimonio. El Sr.Sigüenza (firma) ". 

Es decir, Mira por una peste pasada decide edificarle una ermita y dedicarle una festividad a San Roque, para lo cual solicitan venderle la "redonda", es decir, una especie de dehesa que era un recurso muy importante para el Ayuntamiento.

¿Donde estaba ubicada la ermita de San Roque?
La antigua ermita se encontraba situada donde actualmente está la plaza de toros.

Documentos donde se menciona:

Catastro de Ensenada 1753: 
"En el termino de esta villa existen siete hermitas con las adbocaciones de Nuestra Señora de la Piedad, Santa Luiteria, San Sebastian, San Roque, San Vicente, San Agustin y San Pedro, tambien un santuario nombrado de Nuestra Señora de Cueba Santa,.”

Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar de 1845-1850:
...la población de Mira tiene varias ermitas con la advocación de San Roque, San Agustín, San Pedro, la piedad, Fuencaliente y Cueva Santa; esta última notable por ser un subterráneo con una hermosa columnata formada por las estalactitas que han producido las filtraciones de las aguas.”

Partido Judicial de Cañete, 1943:
“Saqueo, destrucción y quema de todos los objetos existentes en la ermita de San Roque durante la guerra civil.”
El consultor Conquense, 1893:
“… y las ermitas de San Agustín, San Roque y la Piedad, muy distante la Cuevasanta.”


BIBLIOGRAFÍA:

- Venta del Moro en la peste de 1557 (L.n.25) Autor: Ignacio Latorre Zacarés.
- Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar (Tomo XI, página 427).
- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.


El poder municipal en Mira, del siglo XVI al XIX


En aquellos tiempos el órgano de poder municipal se llamaba concejo. Estos podrían ser abiertos o cerrados. En el primero participan todos los vecinos, en el segundo participan solamente los regidores. Parece ser que en Mira se utilizó tanto un sistema como el otro.

Durante la Edad Moderna (siglos XV hasta el XVIII), los encargados de dirigir la vida municipal eran los alcaldes ordinarios y los regidores.

Alcaldes ordinarios:
Los alcaldes ordinarios, eran conocidos también como justicias. Tenían como funciones principales la de jueces de primera instancia en el pueblo, mantener el orden, presidir el Ayuntamiento, atender la administración municipal, y recaudar las contribuciones con la ayuda de los regidores. El número de alcaldes era de dos, y para poder ser nominado alcalde de una villa o lugar, había que ser varón y mayor de 20 años (“mayor de veinte años debe ser aquel a quien se otorgare poderío para juzgar”). La mujer sólo podía juzgar si era reina, condesa o señora jurisdiccional. El resto de los mortales no podía ejercer tal función. Entre los varones existían algunos impedimentos para el cargo: ser mudo (no podría preguntar a las partes), sordo, ciego (“ni los verá ni los sabrá conocer”) o religioso (“porque sería sinrazón que a el que desamparó el mundo le diesen a oír y librar los hombres”).

El primer alcalde ordinario de Mira que he podido encontrar es Marco Valero, en 1539.

Regidores:
Por su parte, los regidores eran los encargados del abastecimiento de la población, de la administración de los intereses económicos del municipio y colaboraban con los alcaldes en la cobranza de las contribuciones y repartimientos.

Hasta el año 1586, los regidores eran renovados cada uno o dos años, pero en dicho año, 1586, Felipe II vende el cargo de regidor a perpetuidad. Desconocemos si se dieron casos de compra en Mira.

Los regidores, al controlar la economía municipal, podían obtener unos buenos beneficios económicos y es precisamente la búsqueda del beneficio propio lo que llevaba a invertir una importante suma de dinero en la compra del cargo. De esta manera se podían apropiar tanto de las rentas del patrimonio municipal. Asimismo, al encargarse de la recaudación y distribución de las contribuciones reales podían cometer irregularidades que les beneficiasen.

El cobro de dichas contribuciones se realizaba mediante los "encabezamientos", de modo que a cada pueblo se le subscribían al pago de una cantidad global fija, encargándose los alcaldes y regidores de la distribución entre los vecinos de la recaudación, lo que les permitía eximir o rebajar la cantidad de dinero a pagar por ellos, sus familiares o conocidos, y al mismo tiempo recargar su parte al resto de los vecinos.

Los perjuicios que producían al vecindario la propiedad particular a perpetuidad del cargo de regidor eran evidentes, por lo que en 1596 el monarca permite a los aldeanos la recompra de los cargos de regidores perpetuos, para que vuelvan a ser anuales.

El número de regidores existentes en Mira era de dos. El regidor más antiguo documentado es Miguel Martínez, en 1532.

Diputados:
En el Ayuntamiento de Mira, junto a los alcaldes y regidores, vamos viendo aparecer en el tiempo a representantes de los vecinos, que asistirán a las sesiones del Ayuntamiento para defender sus intereses de los abusos que pudieran cometer los encargados del Gobierno Municipal.

Así desde al menos el año 1573, en el concejo de Mira hay Diputados del Común, quienes se ocupaban del control de los abastos, vigilando que no se vendiera nada pernicioso para la salud o con un precio indebido, por lo que se les puede considera verdaderos defensores del consumidor. Estos primeros diputados del común fueron Pedro Crespo, Bartholomé Hornero, Martín Domínguez y Andrés Cavanel el Viejo.

Procurador síndico:
El órgano más tradicional de representación popular de los ayuntamientos es el Procurador Síndico General, cargo municipal equivalente al "defensor del pueblo", ocupándose especialmente de la cuestión de los abastos, tanto en cantidad y regularidad como de sus precios. En algunos lugares se denomina este cargo "Procurador personero o del Común". Este cargo se hizo tanto más necesario cuanto en muchos casos los alcaldes eran designados por el señor jurisdiccional y no elegidos por los vecinos; si a ello se unía que los cargos de regiduría habían sido frecuentemente objeto de venta (siendo disfrutados vitaliciamente e incluso dejados en herencia), o recaído la titularidad en forasteros, se comprenderá el hecho de que se considerara preciso designar a algún vecino en representación de los intereses generales. Esta procuraduría se ejercía por períodos de dos años. El primer procurador que tenemos constancia en Mira lo ocupó Juan Martínez, en el año 1573.

Cambios administrativos:
Con el régimen constitucional nacido de las Cortes de Cádiz en 1812, se produce el transito a la Edad Contemporánea Española, originándose una serie de cambios administrativos que afectaran a la vida municipal.

El alcalde deja de ser la "justicia" de los pueblos, limitándose a ser un "juez conciliador"; es el presidente del Ayuntamiento y el principal responsable del orden público.

La restauración en el trono de Fernando II tras la Guerra de la Independencia, supone una vuelta a los antiguos modelos hasta que, en el año 1820, se vuelve a imponer por la fuerza el régimen constitucional.

Ayuntamientos absolutistas:
En 1823 se restableció el poder absoluto de Fernando VII, por lo que todos los ayuntamientos constitucionales fueron anulados y sustituidos por ayuntamientos absolutistas.

Con la muerte de Fernando VII en 1833 se acababa definitivamente con el sistema absolutista, iniciándose un largo período de alternancias políticas que se dilata todo el siglo XIX, y que afectarán directamente a la configuración de los ayuntamientos.

Modelo actual:
Sin detenernos en las diferentes formas de entender los ayuntamientos ni en su plasmación, señalaremos que será la ley municipal de 1877, la que establezca básicamente el modelo de ayuntamiento que actualmente conocemos, formado por concejales y un alcalde elegido entre los concejales, que será la cabeza de cada ayuntamiento, los tenientes de alcalde serán los sustitutos del alcalde.


Lista de algunas personas en el gobierno municipal de Mira (XVI - XIX)

1532:
Regidores: Miguel Martínez

1538:
Alcalde ordinario: Marco Valero
Síndico Procurador: Martín Gomez

1543:
Alcalde ordinario: Martín Gomez

1573:
Alcaldes ordinarios: Sevastián de Erive y Pedro Garçía
Regidores: Miguel Castellano e Marco Domyngo
Síndico Procurador: Juan Martínez
Diputados: Pedro Crespo, Bartholomé Hornero, Martín Domínguez y Andrés Cavanel el Viejo


1627:
Alcaldes ordinarios: Diego Ruíz y Vicente García.



1646:
Alcaldes ordinarios: Francisco Campillos y Mateo Sánchez Conde
Regidores: Martín Ruiz de Almaçan

1737:
Alcaldes ordinarios: Pedro Ruiz y Estevan Navarro
Regidores: Pedro Caballero y Juan Domínguez
Síndico Procurador: Vizente Garzía Galiano
Diputados: Jayme de Fuentes, Joseph Sánchez Ferrer, Joseph Sierra y Domingo Sánchez

1753:
Alcaldes ordinarios: Esteban Navarro de Esteban y Pedro de Fuentes
Regidores: Pedro Caballero y Salvador Berlanga.
Síndico Procurador: Francisco Nabarro Lorza


1800:
Alcalde ordinario: Jayme Fuentes García.



1804:
Alcaldes ordinarios: Juan Martínez Domínguez
Sindico: Manuel García Albaladejo


1848:
Regidor: Marcelino Sierra Guadalajara


1857:
Alcalde: Hilario Sánchez
Regidor síndico: Manuel López


1876
Alcalde ordinario: Remigio Sánchez


BIBLIOGRAFÍA:

- Las ordenanzas de Mira de 1737
- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas
- "Lo de Mira": De concordias, diferencias, pleitos y segregaciones: Las relaciones entre Mira y Requena en el s. XVI (Revista "Oleana: Cuadernos de Cultura Comarcal" nº 23) Autor: Ignacio Latorre Zacarés
- Gaceta (antiguo BOE)
- Adulterio y derecho de asilo en castilla. El suceso de Mira. José Alabau Montoya.

- Archivo histórico provincial de Cuenca.
- Archivo histórico nacional.

- Alcaldes de Aldeanueva (s.XVI-s.XX).



El cólera morbo en el siglo XIX


El cólera, también conocido como “cólera morbo" o “cólera morbo asiático”, es una enfermedad aguda y contagiosa, que se manifiesta con diarreas, retortijones, vómitos y calambres musculares, causando la muerte por convulsiones, colapso y congestión pulmonar. El cólera morbo es una de las grandes enfermedades epidémicas que ha padecido la humanidad, que se desarrolla en contextos de insalubridad, e hacinamiento de la población y falta de los servicios sanitarios básicos como alcantarillado, agua corriente y controles sanitarios de los alimentos. El cólera es una enfermedad que, aunque conocida desde tiempos antiguos, no adquirió caracteres espectaculares hasta su expansión en el siglo XIX. Desde mediados de este último siglo se supo que su transmisión se hacía a través del agua. El principal foco endémico de la enfermedad parece haber sido siempre el delta del Ganges. En el siglo XIX afectó por primera vez de forma generalizada a toda Europa.

La primera gran pandemia nace en la India en el año 1817, producido por el "vibrión colérico”. A Europa llega a partir de 1830, y en la península se constituye con tres focos iniciales: Galicia, Extremadura y Andalucía. Tras unos pocos casos durante el invierno de 1833, despierta en 1834 con motivo del movimiento de tropas desde el Sur hacia el Norte, a raíz de la guerra carlista, invadiendo así Castilla y toda la península. En la provincia de Cuenca se contabilizaron 629 víctimas.

En 1852 se inició otra gran epidemia de cólera en Indonesia, llegando a Europa de forma generalizada durante los años 1854-55 y golpeando de forma si cabe de forma más dura, siendo conocidos estos años como “los años del cólera”. Se extendió en la península a través de Valencia, donde se dieron los primeros casos. Hubo unos 800.000 afectados y más de 200.000 muertes. En la villa de Mira la epidemia fue brutal, solo en los primeros días del mes de Julio de 1855 se habían contabilizado 200 muertes y 180 personas invadidas. Un diario de la época llamado “La Iberia”, publicó un escalofriante artículo donde señalaba que la desolación era terrible en el pueblo, donde apenas se encontraba una persona que gozase de salud y ni una sola que dejase de llorar pérdidas irreparables. La consternación había llegado al punto que los inválidos morían casi sin auxilios, porque hasta los pueblos limítrofes se negaban a toda comunicación con el pueblo. Según Miguel Marco Palomares, en Mira fallecieron a causa del cólera dos tercios de la población.



En 1884, el vapor «Buenaventura» conduce gérmenes colerígenos a Alicante, ocurriendo algunos casos en Novelda, Beniopa, Balaguer, Elda, Monforte y Gandía. En marzo de 1885 aparece en Valencia y de allí se extiende a toda la Península, este brote causó un total de 335.986 invadidos y 119.493 fallecidos. En ese mismo año, el municipio de Mira dice tener 1896 habitantes, de los cuales 125 habían sido invadidos por el cólera morbo, habiendo fallecido 49 de ellos durante los meses de agosto y septiembre. Según las actas de defunción, todas esas víctimas fueron enterradas en la antigua ermita de San Agustín de Mira.


Digno de mencionar es que fue el catalán Jaime Ferran i Clua, el inventor de la primera vacuna contra el cólera en 1884.



BIBLIOGRAFÍA:

- "Tierra de la provincia y obispado de Cuenca" Don Braulio Marcos Huerta.
- "Historia Chica de Las Cuevas" Miguel Marco Palomares, 1973.

-  Actas de Defunción de Mira 1885.
-  Diario "La Iberia", 12 y 13 de Julio de 1855

Lobos en la Sierra de Mira


Los lobos han tenido una gran influencia en la mitología. Si bien, en ciertas ocasiones, ésta ha sido alabada, otras veces, ha sido criticada con bastante severidad. Según la mitología griega, Licaón es convertido en lobo tras intentar alimentar al dios Zeus con la carne de su propio hijo. En la mitología romana, Rómulo y Remo fueron amamantados por la loba Luperca cuando el rey Amulio los perseguía para matarlos.

Hasta el siglo XIX el lobo ibérico se encontraba distribuido por la práctica totalidad de la Península Ibérica. Fue en el siglo XX cuando comenzó un proceso de regresión en la distribución del lobo que alcanzó su nivel mínimo hacia la década de los 70 cuando su población se redujo a un núcleo principal en el noroeste de la Península, apenas conectado con unos pequeños grupos cada vez más aislados en el centro y sur de Iberia. A partir de ese momento se produce una recuperación parcial de sus poblaciones y del área ocupada, causada fundamentalmente por el éxodo rural, por una cierta relajación en la persecución directa sistemática que la especie había sufrido hasta entonces, y por las primeras campañas de sensibilización pública a favor de la especie.

La mayor parte de los lobos en la actualidad viven en la parte norte del río Duero, se refugian sobre todo en los parajes montañosos de Galicia, Castilla y León y Asturias. En el resto de España su presencia es casi imposible, aunque se han visto pequeños grupos en Cuenca, Guadalajara y Sierra Morena, su número es tan limitado en todas estas regiones que su caza está totalmente prohibida.




En la sierra de Mira hace tiempo que se dejaron de ver lobos, aunque sabemos por el catastro de Ensenada, que en el siglo XVIII, el concejo de Mira contemplaba un gasto anual para la caza de este animal, llegando a pagar hasta ocho ducados por lobos adultos o jóvenes, y nueve ducados cuando era loba. También se cazaban otros animales que se pensaba perjudiciales para el ganado, como zorras, huinas (garduñas) o tassones.


BIBLIOGRAFÍA:

- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas


La necrópolis de Los Villares de Mira



 Durante los trabajos para el tendido del ferrocarril entre Cuenca y Valencia, en el tramo que discurría por la zona limítrofe entre ambas provincias, se registraron algunos hallazgos arqueológicos de los que contamos con una información muy superficial pero suficiente para situarlos en un plano.

Entre estos hallazgos se encuentra la necrópolis (cementerio o lugar destinado a enterramientos) de Los Villares de Mira. Su descubrimiento casual tuvo lugar en 1932 en los trabajos de remoción de tierras que pusieron al descubierto lo que parece una necrópolis ibérica, cuya inspección fue encargada a Julio Larrañaga Mendia, uno de sus técnicos encargados del tendido de la vía, que redactó un minucioso informe fechado el 1 de Agosto de 1932.

El informe abunda en consideraciones generales y en detalles topográficos, aunque la información arqueológica es lógicamente poco precisa. El paraje en que se registraron los hallazgos se conocía como Los Villares, y estos consistieron en urnas fabricadas a torno y con decoración pintada, mezclados con las cuales aparecieron diversos objetos metálicos que no llegaron a describirse.

El informe nunca fue publicado y se ha conservado en la biblioteca de la Real Academia de la Historia.


BIBLIOGRAFÍA:
“Documentos inéditos sobre las necrópolis de Cañizares, Mira y Arguisuelas” de Juan Manuel Abascal Palazón. Artículo publicado en la obra “Primeras Jornadas de Arqueología Ibérica en Castilla-La Mancha, 1999”


La destilación de plantas aromáticas en Mira


La práctica de la recolección de plantas aromáticas para su utilización en prácticas medicinales o en aromas es realmente antigua. Ahora bien, su uso como materia prima en la obtención de aceites esenciales en España data de finales del siglo XIX. Las plantas más populares fueron: el espliego que se usaba para perfumar, el romero como medicinal, el hinojo dulce para la alimentación, y por ultimo la salvia, utilizada por sus propiedades medicinales.

En Cuenca, a pesar de su riqueza en esta materia, como cita Madoz en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico, se data su explotación hacia 1916 según un folleto publicado por el ministerio de fomento en el que se dice que empezó en Mira y Valera de Abajo, entre otras localizaciones con la destilación del espliego y la salvia.

Recogida del espliego
En Mira las campañas del espliego empezaban a mediados de Agosto para terminar a principios de Septiembre. La recolección de la plantas se realizaban en la dehesa Carnicera, en la vertiente del río Cabriel o en Los molares, donde se segaban con la zoqueta y la hoz, y al juntarlos, se formaban los fajos.

La destilación
El proceso de destilación se realizaba en una caldera situada cerca de “La Canal”, donde primero se pesaban los fajos; después se metían en la caldera y se pisaban; seguidamente se prendía fuego con los restos de espliego secos y se echaba agua dentro de la caldera; después, se ponía arcilla alrededor del borde, se ponía la tapa y se falcaba con unas cuñas de hierro en forma de grapa; cuando llegaba a la ebullición empezaba a salir la esencia en forma de vapor, ya que ésta tiene distinta densidad que el agua. La esencia pasaba por un serpentín de agua muy fría y caía a un caldero. Podía estar durante 2 o 3 horas expulsando esencia.


BIBLIOGRAFÍA:

"Destilación de plantas aromáticas en la provincia de Cuenca". de Maria Luz Vicente Legazpi. Articulo publicado en la obra "III Jornadas de Etnología de Castilla-La Mancha: Guadalajara, 1985"


La desamortización de Madoz

Retrato de Pascual Madoz

Durante el bienio progresista, el ministro de Hacienda Pascual Madoz realiza una nueva desamortización (1855) que fue ejecutada con mayor control que la de Mendizábal. El jueves 3 de mayo de 1855 se publicaba en La Gaceta de Madrid y el 31 la Instrucción para realizarla.

Se declaraban en venta todas las propiedades del Estado, del clero, de las Órdenes Militar, cofradías, obras pías, santuarios, del ex infante Don Carlos, de los propios y los comunes de los pueblos, de la beneficencia y de la instrucción pública, con las excepciones de las Escuelas Pías y los hospitalarios de San Juan de Dios, dedicados a la enseñanza y atención médica respectivamente puesto que reducían el gasto del Estado en estos ámbitos. Igualmente se permitía la desamortización de los censos pertenecientes a las mismas organizaciones.

Fue la que alcanzó un mayor volumen de ventas y tuvo una importancia superior a todas las anteriores, sin embargo los historiadores se han ocupado tradicionalmente mucho más de la de Mendizábal. Su importancia reside en su duración, el gran volumen de bienes movilizados y las grandes repercusiones que tuvo en la sociedad española.

En la población de Mira se declararon en venta cinco propiedades comunes y dos propiedades del clero. Los ganadores de las siete subastas públicas que se realizaron fueron los siguientes:

  • Díaz Zafrilla, Nicolás (Vecino de Algarra, labrador acomodado) Compra 1 heredad de 2,47 has. en Moya y una casa en Mira. Inversión 13.050 Reales de Vellón.
  • Alonso, Isidro (Vecino Mira, labrador acomodado) compra 1 horno de pan en Mira. Inversión 4000 Reales de Vellón.
  • Gómez, Mariano (Vecino de Mira) Compra 1 batán en Mira, Inversión 6000 Reales de Vellón.
  • Pardo, Pedro José (Vecino de Mira) Compra 2 molinos harineros en Mira. Inversión 124.960 Reales de Vellón.
  • Terrades, Ángel (Vecino de Mira, mediano labrador) Compra 2 heredades con 3,64 Has. en Mira. Inversión 47.470 Reales de Vellón.


BIBLIOGRAFÍA:
  1. La Desamortización de Madoz en la provincia de Cuenca (1855-1886). Felix González Marzo

Procesos del Santo Oficio


Gracias a la obra de Sebastián Cirac Estopañán “Registros de los documentos del Santo Oficio de Cuenca y Sigüenza”, podemos saber los vecinos de Mira que tuvieron procesos de delito con el Santo Oficio.


Delito 7450: Sánchez Ferrer, Manuel. Mira. 1769. Varios excesos. Suspenso.

Delito 7377: Vindel, Manuel. Mira. 1762. Proposiciones heréticas. Suspenso.

Delito 5939: Ferrer, Pedro. Licenciado, cura vicario y comisario del Santo Oficio. Mira. 1627. Descuidó y remisión en defender a una mujer que huyó a la iglesia acogiendo al derecho de asilo.

Delito 5060: Martínez, Bernalte, Alonso. Mira. 1603. Palabras erróneas. Suspenso.

Delito 4304: Domínguez, Miguel. Cardador y peinador. Mira. 1584. Error sobre los estados.

Delito 2560: Pastor, Agustín. Bachiller, clérigo. Mira. 1558. Palabras inconvenientes. Suspenso.


BIBLIOGRAFÍA:

- Registros de los documentos del Santo Oficio de Cuenca y Sigüenza. Sebastián Cirac Estopañán.


Censo de Floridablanca


El Censo de Floridablanca fue un documento censal elaborado en España bajo la dirección del conde del mismo nombre, ministro de Carlos III, entre 1785 y 1787; es considerado como el primer censo español de población elaborado siguiendo técnicas estadísticas modernas.

José Moñino y Redondo, conde de Floridablanca (Murcia, 21 de Octubre de 1728 - Sevilla, 30 de diciembre de 1808), fue quién llevo a cabo este estudio. Se elaboró sobre la base de los cuestionarios enviados a los intendentes de las distintas provincias y demarcaciones del reino a quienes se les requería para fijar cada una de las poblaciones de su zona. Sobre esa base, en 1786 se requirió a los alcaldes de las distintas poblaciones que indicaran las circunstancias personales (sexo, edad, estado civil) de todos los habitantes bajo su responsabilidad, aportando también información sobre el estado civil y la situación económica de la unidad familiar.

El censo fue publicado por la Real Imprenta de Madrid en 1787, para ser posteriormente ampliado en 1789.

Los datos recogidos en la población de Mira fueron los siguientes:


Autoridad: Alcalde Ordinario
Categoría: Villa
Jurisdicción: Realengo


CLASIFICACIÓN POR SEXO DE LA POBLACIÓN DE MIRA

Hombres 606
Mujeres 561

TOTAL 1167 Habitantes


CLASIFICACIÓN POR OCUPACIÓN DEL TOTAL DE VECINOS DE MIRA

Curas 1
Beneficiados 0
Tenientes de cura 0
Sacristanes 1
Acólitos 0
Ord. titulo patrimonio 0
Ord. de menores 0
Hidalgos 0
Abogados 0
Escribanos 2
Estudiantes 0
Labradores 58
Jornaleros 163
Comerciantes 2
Artesanos 63
Criados 42
Empleados sueldo Real 0
Fuero militar 1
Dependientes Inquisición 0
Síndico ord. religiosa 0
Dependientes cruzada 0
Demandantes 0
Sacerdotes 1
Ordenes epist. 3
Menores y sin profesión específica 831

TOTAL 1167 Habitantes


BIBLIOGRAFÍA:

- Censo de Floridablanca 1787.

La apicultura en 1753


Según el Catastro de Ensenada, los vecinos del término municipal de Mira contaban con 1090 colmenas, de ellas 310 era colmenas de pino y las restantes de corcho. Estas últimas eran cilíndricas, de un metro de altas por cincuenta centímetros de diámetro. Tenían un pequeño agujero en la parte inferior para la entrada y salida de las abejas y unas púas en el centro, que desde el exterior se podían presionar para sujetar los paneles de cera. Antes de proceder al cortado de la miel de los paneles, se levantaban éstos con mucho cuidado, acompañándose de humo que atontaba momentáneamente a las abejas, y se colocaba otro corcho en la boca de la colmena para que pasara la reina y su corte al nuevo enjambre.

Durante el invierno las colmenas eran trasladadas a los climas más benignos del reino de Valencia (posiblemente a la Hoya de Buñol), allí permanecían desde noviembre hasta mayo. En primavera las conducían a las Sierras de Moya y Cuenca, buscando temperaturas más frescas.

Los desplazamientos se realizaban en carro y durante la noche con el fin de no alterar las abejas. Una caballería desde Mira a las Sierras de Moya y Cuenca podía tardar cuatro días y seis para conducirlas desde Mira a las tierras de Valencia.

Las colmenas de corcho daban de esquilmo cuatro libras de miel y media de cera. Las de pino tres libras de miel y cuatro onzas de cera.

Transcripción literal referente a las colmenas "Catastro de Ensenada, Mira":
"Que son todas las colmenas que han podido averiguar pertenecen a los vecinos de esta villa, y que para en algun modo conservadas especialmente. Las de corcho las mudan sus dueños porteandolas con cavallerias propias o alquiladas, en tiempo de invierno a los extremos del Reyno de Valencia. En las primaveras las buelben en este termino, y en el sitio las conducen a las Sierras de Moya y Cuenca buscando temperamentos frescos. No obstante ser muy poco el esquilmo de miel y zera que se les saca, prudencialmente regulan que en el año que tiempo les asiste y medianamente cojan las flores y cada una de dichas colmenas de corcho dara de esquilmo quatro libras de miel y media de zera. Siendo de pino tres libras de miel y quatro onzas de zera, de cuyas respectivas porciones devera vafarse diezmo. De cada diez de dichas colmenas de ambas especies regulan. Se puede sacar dos enjambres que los tassan a quatro reales cada uno. Advirtiendo que de las colmenas de pino deve descontarse el diezmo que de ellos se paga. Tambien contar cosa alguna por los trabajos y jornales de los hombres y cavalleria quando las mudan a los referidos extremos, que a lo menor llevando como lleva diez colmenas, una cavalleria desde este termino a las dichas Sierras de Moya y Cuenca, se ocupa quatro dias y otros seis para conducirlas a dicho Reyno de Valencia, de modo que en los transportes de los quatro tiempos del año se ocupa veinte dias un hombre con dos cavallerias; y responden." (20 de enero de 1753).


BIBLIOGRAFÍA:

- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.


El batán de Mira (1753)


Según el Catastro de Ensenada, el término municipal de Mira contaba con un batán.

¿Para qué servía un batan?
Cuando las telas, mantas o paños tejidos en los telares debían tener una mayor resistencia, o una consistencia mas gruesa, por el uso al que iban a ser destinados, se les sometía a una nueva operación denominada: abatanado o enfurtido. El batanado se realizaba en los batanes. Los tejidos de lana, principalmente gruesos, se golpean mientras están remojados para que se limpien, se incorporen y tupan o apelmacen. La necesidad del batanado venía no solo impuesta por el hecho de que el paño alcanzase una mayor densidad y peso, en definitiva una mayor calidad y durabilidad del tejido, sino además para desengrasar los paños. De hecho en el proceso de cardado, hilado y enmadejado de la lana, esta se engrasaba con aceite de oliva o manteca que después de tejida quedaban en el paño. El objeto de engrasar la lana era prevenir el deterioro de las fibras por el roce.

El batanado requería de una emulsión de agua caliente, orina y tierra de batanero (caolinita o también greda que hacen el efecto de absorber la grasa y blanquear la lana). El efecto de la orina es aportar una disolución alcalina como consecuencia de la presencia de amoniaco en la misma, que actúa también como desengrasante. A partir del s. XVII se sustituye el anterior licor por el jabón disuelto en agua caliente que daba mejores resultados.

Transcripción literal referente al batán "Catastro de Ensenada, Mira":
Un artefacto o batan de ropas comunes propio de esta villa como el dicho molino, y lo arrienda en publica subhastazion y produce anualmente dos cientos reales siendo de cargo del arrendador mantenerlo y entregarlo corriente, a excepcion de la casa de dicho batan que está obligada a sus reparos, y está a cargo de Alonso Martinez Zerido y con este para su manejo de dicho batan estan de compañía Manuel Garcia Albaladexo, Sebastian Garcia, Manuel Tortazada, Miguel Cavanas, Miguel Garcia Albaladexo menor y Joseph Fernandez, a quienes, y a cada uno, respectibo, descontada la renta que pagan consideran de utilidad setecientos reales excepto el citado Alonso Martinez, que por tener un aprendiz llamado Miguel Saiz de Alcala, le regulan dos cientos reales mas que a los otros, y componen ambas partidas novecientos reales el dia que trabaxan y ganan cada uno tres reales y el aprendiz solo uno.” (20 de enero de 1753)

Don Quijote y los batanes
El movimiento de los batanes producía un ruido constante y extraño que, oído a la oscuridad de la noche, atemorizó a don Quijote y a Sancho en un conocido pasaje de la novela cervantina.


BIBLIOGRAFÍA:

- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.


Vecinos de Mira que aparecen en el Catastro de Ensenada


En tiempos del monarca Fernando VI, que reinó entre 1746 y 1759, se realizó en todas las tierras que formaban la Corona de Castilla una gran averiguación de todas las personas que las habitaban, de las tierras y casas que poseían, de sus rentas y oficios, de sus ganados, e incluso de los préstamos sujetos a hipoteca que habían contraído, que entonces llamaban censos. Esta averiguación –que fue ordenada por el rey a propuesta de su ministro Ensenada– recibe hoy el nombre de Catastro de Ensenada.

Nombres y profesiones que se describen en el catastro de Mira:

Nombre / Ocupación

1.Esteban Navarro de Esteban / Alcalde ordinario
2.Pedro de Fuentes / Alcalde ordinario, propietario de colmenas
3.Salvador Berlanga / Regidor
4.Pedro Caballero / Regidor, propietario de colmenas
5.Francisco Nabarro Lorza / Procurador Síndico General, propietario de colmenas
6.Joseph Sanchez
7.Marcelo Domínguez / Propietario de colmenas
8.Josseph Sierra / Propietario de colmenas
9.Maria Sierra / Propietario de colmenas
10.Lorenzo Ferrer Yranzu / Escribano del Ayuntamiento
11.Francisco Sanchez Ferrer / Vicario de la iglesia parroquial
12.Pedro la Huerta / Molinero
13.Alonso Martinez Zerido / Responsable del batan, arrendador de hornos
14.Manuel Garcia Albaladexo / Trabajador en el batan
15.Sebastian Garcia / Trabajador en el batan
16.Manuel Tortazada / Trabajador en el batan
17.Miguel Cavanas / Trabajador en el batan
18.Miguel Garcia Albaladexo, menor / Trabajador en el batan
19.Joseph Fernandez / Trabajador en el batan
20.Miguel Saiz de Alcala / Aprendiz en el batan
21.Juan Martinez Gabriel / Propietario de colmenas
22.Juan Perez Arguix / Propietario de colmenas
23.Juan Ximenez / Propietario de colmenas
24.Juan Francisco Ferrer, menor / Propietario de colmenas
25.Pedro Ruiz / Propietario de colmenas
26.Joseph de Moya / Propietario de colmenas, alguacil
27.Miguel Minguez / Propietario de colmenas
28.Josseph Sanchez Ferrer / Propietario de colmenas
29.Juan Caballero / Propietario de colmenas
30.Juan Hortiz / Propietario de colmenas
31.Juan Algarra / Propietario de colmenas
32.Juan Navarro / Propietario de colmenas
33.Diego la Carzel / Propietario de colmenas
34.Alonso Martinez / Propietario de colmenas
35.Juan Navarro de Pedro / Propietario de colmenas
36.Pasqual Vicente, menor / Propietario de colmenas
37.Antonio Juste / Propietario de colmenas
38.Julian Corbin / Propietario de colmenas
39.Pedro Sanchez / Propietario de colmenas
40.Bernabe Martinez / Propietario de colmenas
41.Joseph Sanchez Valiente / Propietario de colmenas
42.Francisco Bergara / Propietario de colmenas
43.Joseph Vindel / Propietario de colmenas, tienda de aceite
44.Joseph Villar / Propietario de colmenas
45.Francisco Villar / Propietario de colmenas
46.Salbador Villar / Propietario de colmenas
47.Salbador Verlanga / Propietario de colmenas
48.Manuel Sanchez / Propietario de colmenas
49.Miguel Lopez / Propietario de colmenas, manadero
50.Manuel Garcia Nieto / Propietario de colmenas, albeitar (veterinario)
51.Estevan Martinez / Propietario de colmenas, sastre
52.Felix Santos / Propietario de colmenas
53.Vicente Martinez / Propietario de colmenas
54.Josseph Perez / Propietario de colmenas, carretero con buey
55.Juan Verlanga / Propietario de colmenas
56.Domingo Urriaga / Propietario de colmenas, tejedor
57.Francisco de Fez / Propietario de colmenas, tejedor
58.Gabriel de Rama / Propietario de colmenas, tejedor
59.Alphonso de Fez / Propietario de colmenas, tejedor
60.Sebastion Urriaga / Propietario de colmenas, tejedor
61.Joseph Lopez / Propietario de colmenas
62.Juan Lopez Colo / Propietario de colmenas, tejedor
63.Diego Martinez / Propietario de colmenas
64.Miguel Garcia / Propietario de colmenas
65.Juan Saiz / Propietario de colmenas, oficial
66.Juan Ferrer / Propietario de colmenas
67.Vicente Sanchez
68.Isabel Martinez / Propietario de colmenas
69.Monicha Navarro / Propietario de colmenas
70.Maria Ferrer / Propietario de colmenas
71.Magdalena Martinez / Propietario de colmenas
72.Marcela Dominguez / Propietario de colmenas
73.Luzia Fernandez / Propietario de colmenas
74.Esteban Navarro de Andres / Propietario de colmenas
75.Lorenzo de Moya / Propietario de colmenas
76.Ambrosio Sanchez Ferrer / Propietario de colmenas
77.Juan Dominguez / Propietario de colmenas, contador
78.Julian Rodriguez
79.Maria Malvia
80.Francisco Verlanga / Alguacil
81.Miguel Dominguez / Conduce el vino para su consumo y venta
82.Christobal de Cuenca / Lleva a renta un mesón
83.Gregorio de Salas / Carnicería
84.Francisco Garcia / Maestro Cirujano, peraires (cardador)
85.Josseph Rochera / Médico
86.Bartholomé Argiles / Boticario
87.Gregorio Antequera / Sacristán
88.Francisco Navarro / Formador del caudal de posito
89.Gabriel Dominguez
90.Francisco Saez
91.Pablo Perez
92.Ambrosio Minguez
93.Vicente Garcia
94.Martin Garcia
95.Francisco Hernandez
96.Manuel Turegano
97.Antonio Navarro
98.Juan Valero
99.Joseph Malavia
100.Juan Merino
101.Manuel Verlanga
102.Joseph Garcia
103.Salbador Augon
104.Joseph de Fuentes / Organero
105.Miquel de Requena / Herrero
106.Gabriel de la Huerta / Herrero
107.Pedro de Requena / Oficial
108.Juan de Requena / Oficial
109.Manuel Urriaga / Sastre
110.Miguel Ortiz / Sastre
111.Joseph Melgoso / Aprendiz Sastre
112.Pedro Oribe / Peraires (cardador)
113.Fernando Oribe / Oficial
114.Antonio Nieto / Tejedor
115.Gregorio Garcia Nieto / Tejedor
116.Francisco Moya / Tejedor
117.Barthome de Moya / Tejedor
118.Joseph Lopez Col / Tejedor
119.Joachin Ximenez / Operadores, carretero con caballo
120.Andres Zimenez / Operadores, carretero con caballo
121.Alphonso Zimenez / Operadores
122.Joseph Verlanga / Carretero con buey
123.Juan de Laba / Carretero con buey
124.Ambrosio Ferrer / Carretero con buey
125.Miguel Anduzar / Carretero con buey
126.Manuel Laba / Carretero con buey
127.Clemente Andujar / Carretero con buey
128.Juan Melgoso / Carretero con caballo
129.Lorenzo Dominguez / Carretero con caballo
130.Diego Gualda / Carretero con caballo
131.Vicente Valle / Carretero con caballo
132.Juan Villar / Carretero con caballo
133.Francisco Andijar / Mayores de ganado
134.Jines Bueno / Mayores de ganado
135.Joseph Sixto / Mayores de ganado
136.Juan Turegano / Manadero (pastor)
137.Antonio Ferrer / Manadero (pastor)
138.Mateo Garcia / Manadero (pastor)
139.Juan Morales / Manadero (pastor)
140.Thomas Martinez Guapo / Manadero (pastor)
141.Francisco Saiz de Alcala / Manadero (pastor)
142.Joseph Ruiz / Manadero (pastor)
143.Manuel Saiz / Manadero (pastor)
144.Victor Huerta / Manadero (pastor)
145.Miguel Garcia Albaladexo, mayor / Propietario de una prensa


BIBLIOGRAFÍA:

- Catastro Ensenada 1753. Archivo General de Simancas.


Vecindario de Mira (1646)


En 1646 se ordena en cada población del reino de Castilla se realice un mero recuento de sus vecinos, con objeto de realizar un reparto de juros. Conviene aclarar que el concepto de vecino equivale al cabeza de familia de cada casa, generalmente hombre y en menor medida viudas o bien otras mujeres que por diversas circunstancias estuvieran al cargo de un hogar. De este modo la cifra total de habitantes tan solo se puede estimarse aplicado un factor de 3 o 4 al número de vecinos.


Vecinos de Mira en 1646:

1- Juan de la Carcel Yrançu, familiar del Santo Oficio
2- Juana Sanyz, Viuda de Ximenez
3- Maria Perez de Carcel, Viuda
4- Pedro de la Carcel Yrançu
5- Catalina de la viuda de Juan Varea
6- Catalina Matinez, viuda de Andres
?
7- Juan Martinez Galvan, Moço
8-
? Sanchez Aragon, Mozo
9- Miguel Garcia, familiar del Santo Oficio
10-
? Aragón, viejo
11- Lucas de Varea Martinez
12- Pedro de Mena
13- Juan Denguinados, viejo
14- Pedro Crespo, viejo
15- Juan Sanchez Marco
16- Micaela de Vera, viuda
17- Onofre Ventura
18- Francisco Martinez
19- Diego Ruiz Pertusa
20- Francisco Varea
21- Matias Lopez
22- Juan Vetama
23- Agustin Rodrigez
24- Francisco Fernandez
25- Pedro Galvan, viejo
26- Miguel Martinez
27- Viçente Garcia
28- Martin Ruiz Almazan
29- Alonso de la Fuente
30- Miguel Dominguez
31- Pedro de Varea
32-
? Sanchez Valero
33- Martin Serrama
34- Miguel Dominguez, viejo
35- Francisco Campillos
36- Jiménez Simo
37-
?
38- Juan Garcia Arangure
39- Pedro Lopez Tamoron
40- Carmela Ruiz, viuda
41- Miguel Minguez
42- Juan Denguinados
43- Francisco
?
44-
? Sanchez, viuda
45- Mateo Dominguez
46- Lucas Lopez
47- Sevastián Ferrer
48- Domingo Navarro
49- Anton Navarro
50- Isavel Navarra, Viuda
51- Juan Ximenez
52- Juan Ferranz
53- Juan
?
54- Juan, Tornero
55- Domingo Minguez
56- Francisco Garcia Arangure
57- Domingo Crespo
58- Alonso Tavedara
59-
? Lopez, viuda
60- Maria Conda, viuda
61- Juan Garcia, viejo
62- Juan Garcia Carevar
63- Miguel Lopez
64-
? Conde
65- Juan Vemiza
66- Maria Sánchez, viuda
67- Martin Castellano
68- Ana Pertusa, viuda
69- Luís Perez
70- Juan Derrama, viejo
71- Pablo Corvin
72- Mateo Garcia
73- Martin Goncalez
74- Pedro Corvin
75- Francisco Ximenez
76- Nicolás Lopez
77- Francisca Martinez, viuda
78- Marco Garcia
79- Juan
?
80-
? Castellano
81- Juan ¿ Sacristan
82- Andrés de Lopera
83- Juan Bautista Domínguez
84- Bernabé Sanchez
85- Martin
?
86- Ansemo Lopez
87- Pretona, viuda
88- Juan Lopez, Sastre
89- Maria Urriaga, viuda
90- Miguel Rodriguez
91- Mateo Sanchez
92- Diego Fernandez
93- Juan Tamez, familiar del Santo oficio
94- Agustin Caballero
95- Juan Ravedan
96- Andres Soto
97- Ana, viuda
98- Lana Maria, viuda
99- Catalina, viuda
100- Diego Garcia de stevan
101- Juan Joaquin Lopez
102- Maria Olmo, viuda
103- Miguel Viçente
104-
?
105- Juan Martinez, texedor
106- Francisco Ruiz
107- Juan
?
108- Veruegal, viejo
109- Francisco Sayz
110- Diego Ximenez
111- Francisco Ximenez
112- Juan Gara de la Riera
113-
? Martinez
114- Pedro la Sierra
115- Martin Cavallero
116- Lucia Espinosa, viuda
117- Juan Martinez Galvan
118- Martin Lopez
119- Simón Sayz
120- Maria Lopez, viuda
121- Juan Conde
122- Benito Laçaro
123- Martin Cavallero


Total vecinos: 123
Habitantes aproximados: 492 personas



BIBLIOGRAFÍA:

-Vecindario de las ciudades, villas y lugares de la corona de Castilla

Censo de los Millones


El censo de Castilla de 1591 fue realizado por la administración de Felipe II con ocasión del repartimiento de los “Millones”. Este impuesto fue votado tras el desastre de la armada invencible. Se fijó 8 millones de ducados. Se debía recaudar en seis años, y no habría exentos; este impuesto afectaba a todas las categorías sociales, únicamente los monjes de San Francisco estaban dispensados. Como uno se puede imaginar, el impuesto levanto multitudes de protestas en toda Castilla.


Población de Mira en 1591

Pecheros: 186
Hidalgos: 0
Clérigos: 1

TOTAL: 187 vecinos, aproximadamente 748 habitantes


BIBLIOGRAFÍA:

- "Libro del repartimiento que se hizo de los ocho millones (de donativo) en virtud de las averiguaciones que se hicieron de las vecindades del Reino el año 1591 para desde el año 1594 en adelante". Real Archivo de Simancas.