El cólera morbo en el siglo XIX


El cólera, también conocido como “cólera morbo" o “cólera morbo asiático”, es una enfermedad aguda y contagiosa, que se manifiesta con diarreas, retortijones, vómitos y calambres musculares, causando la muerte por convulsiones, colapso y congestión pulmonar. El cólera morbo es una de las grandes enfermedades epidémicas que ha padecido la humanidad, que se desarrolla en contextos de insalubridad, e hacinamiento de la población y falta de los servicios sanitarios básicos como alcantarillado, agua corriente y controles sanitarios de los alimentos. El cólera es una enfermedad que, aunque conocida desde tiempos antiguos, no adquirió caracteres espectaculares hasta su expansión en el siglo XIX. Desde mediados de este último siglo se supo que su transmisión se hacía a través del agua. El principal foco endémico de la enfermedad parece haber sido siempre el delta del Ganges. En el siglo XIX afectó por primera vez de forma generalizada a toda Europa.

La primera gran pandemia nace en la India en el año 1817, producido por el "vibrión colérico”. A Europa llega a partir de 1830, y en la península se constituye con tres focos iniciales: Galicia, Extremadura y Andalucía. Tras unos pocos casos durante el invierno de 1833, despierta en 1834 con motivo del movimiento de tropas desde el Sur hacia el Norte, a raíz de la guerra carlista, invadiendo así Castilla y toda la península. En la provincia de Cuenca se contabilizaron 629 víctimas.

En 1852 se inició otra gran epidemia de cólera en Indonesia, llegando a Europa de forma generalizada durante los años 1854-55 y golpeando de forma si cabe de forma más dura, siendo conocidos estos años como “los años del cólera”. Se extendió en la península a través de Valencia, donde se dieron los primeros casos. Hubo unos 800.000 afectados y más de 200.000 muertes. En la villa de Mira la epidemia fue brutal, solo en los primeros días del mes de Julio de 1855 se habían contabilizado 200 muertes y 180 personas invadidas. Un diario de la época llamado “La Iberia”, publicó un escalofriante artículo donde señalaba que la desolación era terrible en el pueblo, donde apenas se encontraba una persona que gozase de salud y ni una sola que dejase de llorar pérdidas irreparables. La consternación había llegado al punto que los inválidos morían casi sin auxilios, porque hasta los pueblos limítrofes se negaban a toda comunicación con el pueblo. Según Miguel Marco Palomares, en Mira fallecieron a causa del cólera dos tercios de la población.



En 1884, el vapor «Buenaventura» conduce gérmenes colerígenos a Alicante, ocurriendo algunos casos en Novelda, Beniopa, Balaguer, Elda, Monforte y Gandía. En marzo de 1885 aparece en Valencia y de allí se extiende a toda la Península, este brote causó un total de 335.986 invadidos y 119.493 fallecidos. En ese mismo año, el municipio de Mira dice tener 1896 habitantes, de los cuales 125 habían sido invadidos por el cólera morbo, habiendo fallecido 49 de ellos durante los meses de agosto y septiembre. Según las actas de defunción, todas esas víctimas fueron enterradas en la antigua ermita de San Agustín de Mira.


Digno de mencionar es que fue el catalán Jaime Ferran i Clua, el inventor de la primera vacuna contra el cólera en 1884.



BIBLIOGRAFÍA:

- "Tierra de la provincia y obispado de Cuenca" Don Braulio Marcos Huerta.
- "Historia Chica de Las Cuevas" Miguel Marco Palomares, 1973.

-  Actas de Defunción de Mira 1885.
-  Diario "La Iberia", 12 y 13 de Julio de 1855

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